8/10/10

VOX POPULI, VOX DEI

La política se ha tornado en estos tiempos en una práctica que ha generado mucha confusión especialmente en los jóvenes, muchos de los cuales han debutado ante las ánforas este 2010 considerando que “la política es mala”, concepto que puede ser errado en razón a la existencia de “una mala práctica de quienes ejercen equivocadamente la política”. A propósito de las elecciones municipales y regionales, en todo el país una suerte de desconcierto se ha apoderado de la sociedad electoral, a pesar de las insistencias de una campaña del Jurado Nacional de Elecciones que ha procurado que la ciudadanía asista ante las urnas razonando un voto que sea la consecuencia de la revisión de historiales de vida, propuestas y el sostenimiento y la factibilidad de cada una de ellas, con lo que podría desterrarse la demagogia, algo que al final no se ha logrado de forma plena.

Se han dado casos en que el desenfrenado afán de ganar el poder hizo que los candidatos ofrezcan cosas increíbles e imposibles de realizar. Lamentable, a pesar del momento que vivimos en la historia, ya que se abusa del mayor conocimiento y de la necesidad por solución de sus problemas para aprovecharse de los ciudadanos y embaucarlos con mentiras y promesas que nunca se cumplirán. Como decían los mayores, y lo decían bien “después de haber obtenido, todo lo ofrecido pasa al olvido…”.

Por otra parte, el proceso nos ha servido para descubrir que en cuanto a organización se dieron pasos de cangrejo, la ONPE ha retrasado la resolución del escrutinio y por consiguiente la emisión de resultados reales y oficiales ha tenido y aún tiene el suspenso riesgoso de crear un clima de desconfianza. En Lima los seguidores de Susana Villarán han apelado a diálogos con representantes de la ONPE y hasta con la veeduría de la OEA para “invocar” transparencia y honestidad en los resultados y no se produzca el fraude, especialmente cuando en cuestión se encuentra un alto porcentaje de actas observadas.

En este sentido quiero rescatar la opinión del periodista Augusto Álvarez Rodrich, precisamente sobre este tema donde describe que “la alta desconfianza ciudadana en la autoridad electoral es una constatación peligrosa no solo por la próxima elección presidencial sino por su efecto en el debilitamiento del sistema democrático en su conjunto. Hay razones para la desconfianza. Hace solo una década, el país asistió a un fraude montado por Vladimiro Montesinos para la tercera elección de Alberto Fujimori. Esto incluyó una fábrica de firmas falsas para inscribir a –ojo– varios partidos; campañas de demolición en la Tv del ‘Doc’; y la ‘compra’ de las autoridades del JNE y la ONPE, por lo que varias de ellas fueron a la cárcel”.

En Loreto, particularmente el tema de la presidencia regional ha sido causa de un proceso entreverado donde el protagonista del enredo ha sido el candidato Jorge Mera, a cuya organización en sus siglas hizo coincidir con su apellido. El candidato fue sacado de carrera por supuestas irregularidades de forma y fondo en el cumplimiento de su inscripción y al poco tiempo fue incluido, cuando éste esperaba que esa condición (de víctima del abuso) le iba a favorecer en las urnas, los resultados en su contra se fueron estirando y la lógica daba como ganador a Iván Vásquez Valera, el candidato que buscó la reelección -que a decir de los resultados en proyección oficial- ya pasó la barrera del 30 por ciento que establece la nueva norma electoral para quienes buscan ganar los comicios regionales. Lo dilatado de la espera de los resultados, debido a la lentitud del procesamiento de parte de la ODPE, le ha dado una suerte de pretexto a los “meristas” (entiéndase militantes del Movimiento MERA) para lanzar una irresponsable protesta y llamar a la rebeldía popular para violentar las calles y los locales públicos, especialmente de aquellos donde haya material electoral con el propósito de llamar la atención o de procurar invalidar este proceso bajo el argumento del fraude.

Hay que manejarse con prudencia en este terreno. La recomendación es que los candidatos no deben lanzar proclamas de fraude sin un fundamento sólido; los medios deben denunciar –si corresponde– pero con pruebas contundentes; y los políticos deben sacar las manos del proceso. Se debe actuar con mucha responsabilidad.

Mera como otros candidatos han mantenido la severidad del “golpe” en los mensajes sobre Vásquez Valera quien ha sido el principal blanco de sus misiles, es decir su caserito, su piñata, que como dijo el virtualmente reelecto presidente “me sacaron la mugre todos los días, tratando de bajarme las llantas”. Sí a esto se suma el empleo de los medios de comunicación con posiciones sesgadas y nada objetivas, el clima electoral se tornó mucho más que confuso. Y en esto de la guerra mediática no se salva alguno ya que la golpiza se dio de todo lado con kamikazes y talibanes decididos a todo.

En noches recientes en las cercanías de la sede de la ODPE en Iquitos, un grupo de periodistas que cubrían información electoral fueron atacados físicamente por un grupo de seguidores de MERA bajo el pretexto de ser adeptos del candidato Vásquez Valera, inclusive los agresores amenazaron con incendiar los locales del organismo de administración electoral. Ante tremendos desatinos que se revisten de acusaciones de fraude, el candidato Jorge Mera salió a disculparse.

Es bueno pensar que las elecciones son el instrumento que la democracia emplea para que todos los ciudadanos elijamos lo que nos parece debe ser lo mejor para nuestros pueblos, algo que se debe respetar plenamente, eso es lo que se llama el mandato de las mayorías.

Es cierto que con estos resultados, casi definitivos, el mapa político de Loreto ha variado, manteniendo la región en manos de Fuerza Loretana y en la ciudad capital el dominio de un singular político como Charles Zevallos Eyzaguirre del Movimiento Integración Loretana, MIL, pero en el interior de Loreto la distribución le da una parte importante de la torta al Movimiento Mi Loreto que ha ganado un par de provincias y muchos distritos, lo que advierte que el panorama será diferente en estos próximos 4 años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada