31/12/09

LO DE CNI NO FUE MALO PERO PUDO SER MEJOR

Ingresando al recuerdo inmediato, logro escuchar las más escépticas manifestaciones de los hinchas loretanos respecto al futuro de CNI en la primera división del fútbol peruano. Eso sucedía al inicio del torneo, inclusive los más acérrimos seguidores del equipo albo se atrevieron a dudar en que podríamos mantenernos en competencia el 2010. Es que las cosas cuando se comenzó a jugar el descentralizado no pintaban como muchos se imaginaban. El equipo jugaba pero no cuajaba, CNI lograba puntos pero no convencía y si ganaba dejaba dudas.

La campaña de este 2009 terminó en medio de la angustia de la pelea por la permanencia de la categoría, algo incierto hasta la penúltima fecha en que en Iquitos se derrotó al Sport Ancash. Pero hay muchos factores que ahora sirven de argumento para decir que este CNI 2009 no fue malo y que mereció mejor suerte.

Aunque siempre se da aquello que los errores se pagan. Comienzo diciendo que se pagó el derecho de piso. Volvimos después de 16 años, con dirigencia novata para estos menesteres y con el corto tiempo que disponía para armar el plantel de jugadores, se equivocó trayendo para probar hasta casi 50 peloteros. Lo que ocasionó una tremenda pérdida de tiempo y dinero.

Con un modesto equipo llegaron otras equivocaciones dirigenciales. Se apresuraron en desembarcar al técnico Jorge Machuca y en su lugar trajeron al uruguayo Luis Cubilla, quien con tremendo récord en la historia deportiva de su vida sucumbió ante la mediocridad de un grupo de jugadores quienes “hicieron respetar” la pobre idiosincrasia del futbolista peruano y construyeron la “camita” al afamado técnico charrúa y en contra de los intereses del CNI perdieron todos los partidos que dirigió (6 en total) más uno que correspondió al único partido dirigido por Marcial Salazar, quien asumió la conducción del equipo de forma interina hasta que llegó César chalaca Gonzáles, a esto sumamos el choque que se perdió y que le costó el puesto a Machuca. Es decir se perdieron 24 puntos al hilo, de manera consecutiva que obviamente nos hundió. Qué hubiese pasado si de ese total hubiésemos ganado solamente la mitad; estaríamos en un campeonato internacional o por lo menos al final encima de media tabla.

El tiempo y la experiencia vivida debe dar solidez para mirar este año, aunque con la crisis encontrada al final del camino, ocasionada por la renuncia -posteriormente revocada- del presidente del club Iván Vásquez Valera, hay algo de atraso que puede ser recuperado y se debe mirar las cosas con mayor expectativa.

La campaña de este año puede parecer mala, pero lo aprendido fortalece para mirar de otra forma la temporada que se viene. Hay que darle a chalaca Gonzáles los elementos que necesita para que ese equipo no termine como este año, cierto que salvándose de categoría pero jugando a no perder e intentando con la ayuda de la suerte una victoria por la sorpresa de los contra ataques. Eso como consecuencia de la carencia de hombres que saben hacer goles y que no tienen una marcada vocación ofensiva.

Dinero y voluntad, la búsqueda de financiación para armar el equipo es lo que le queda hacer a la actual dirigencia. La afición responde, eso nadie lo duda. Responde con su característica corrección que le ha valido el reconocimiento de la Asociación Deportiva de Fútbol (organismo rector del fútbol rentado) que le ha otorgado a Iquitos el premio Fair Play, en razón a su correcta actitud durante los partidos del campeonato 2009. Además que el estadio Max Augustín de Iquitos fue el de mayor concurrencia del año aunque eso no es lo mismo con la recaudación, ya que en otros escenarios las entradas tienen un precio mayor.

Este 2010 que se avecina debe ser mejor, debe encontrar a CNI con mayores experiencias recogidas y con una visión diferente. Lo que solamente hay que invocar es el respaldo regular y sostenido de nuestra afición. Es duro el camino pero es necesario ser mejores y para lograr este propósito, primero hay que querer.

22/12/09

LOS VIENTOS DE YURIMAGUAS

De pronto me encontré entre los habitantes de Yurimaguas. Llego y me integro a la sociedad, no soy extranjero, siento que soy uno más, aunque ser de Iquitos tiene un sentido diferente entre los yurimagüinos, y en eso tienen razón ya que los iquiteños queriendo o sin querer hemos respirado el autosuficiente aire de centralistas, de mentecatos capitalinos. Nos miran como nos sentimos inconscientemente, prepotentes que hemos arrumado las aspiraciones de los altoamazonense a un plano de la postergación para dar paso a nuestro crecimiento como ciudad sin pensar en la justa aspiración de los demás pueblos loretanos.

Al llegar me imaginé que podría encontrarme con una Yurimaguas igual o inferior a esa ciudad que dejé hace 3 años. Ahora –hay que reconocerlo- la cosa es diferente, esta ciudad ha cambiado notablemente. Ahora tiene una mejor presentación urbanística. La composición de ciudad lo aleja bastante de otras localidades capitales de las provincias de la Región o el Departamento de Loreto. Esta es una ciudad, no un pueblo. Aquí tengo energía eléctrica, agua potable, telefonía tradicional y móvil las 24 horas del día. Creo que hay mejores condiciones de vida.

Pienso y hablo de una ciudad más grande pero de pronto mi amigo Abdul Vela saluda a todo el mundo con tanta familiaridad que me devuelve a la ciudad pequeña que está en crecimiento, con todos los elementales servicios en funcionamiento, con comunicaciones igual que cualquier ciudad del Perú, con una sociedad con costumbres que evolucionan y actitudes comerciales que han interesado a cada vez más instituciones financieras. Yurimaguas es otra. Siento que crece y eso está bien.

En Yurimaguas, que tiene mucha influencia indígena y una gran presencia católica hasta el punto de haber sido fundada hace 300 años (8 de diciembre de 1709) por el sacerdote católico checo Samuel Fritz, su población se amestiza a un ritmo sumamente acelerado. Los indígenas llegan a la ciudad y cada vez más acentúan su presencia y se hacen profesionales en diversas disciplinas, aunque lo cierto es que aquí cerca del 80 por ciento son egresados de las escuelas llamadas normales, pedagógicos o de la Universidad que terminan de docentes en colegios primarios o secundarios del área rural y de la misma ciudad.

El alcalde de Yurimaguas, Héctor Hidalgo Rojas es a la vez la primera autoridad de la provincia de Alto Amazonas, está logrando que los yurimagüinos vivan un gran cambio reflejado en todo lo que se ve. Por donde uno camina puede apreciarse el rastro que su obra está dejando. Su gobierno no maneja muchos recursos propios, que son los que provienen de asignaciones del canon petrolero que produce la Región Loreto cuya entrega se comparte porcentualmente con las otras provincias loretanas (tan disminuidas cada año), y con la entrega de la parte que le corresponde del Fondo de Compensación Municipal (FONCOMÚN) que reparte el gobierno nacional entre las comunas del país. El alcalde es una especie de malabarista económico que financia las obras que se observan en la ciudad y la provincia que se logran con los aportes que se obtienen a través de sus gestiones ante organismos de desarrollo de instancias mayores como son el Gobierno Regional loretano y del gobierno de Lima. Una tarea nada sencilla y por lo tanto allí radica el mérito de un gobierno exitoso.

La ciudad ahora mira su futuro con expectativas diferentes . Si bien lo que hace el alcalde de Yurimaguas ahora no es algo que puede despertar a todos a esa misma visión de desarrollo, esto se debe a los preliminares de un campaña eleccionaria que parece tendrá mucho fragor. A pesar de las mezquindades políticas de algunos, existen realidades que se imponen más allá de la ceguera, la sordera y las necedades humanas . Hace poco me encontré con la exposición que hizo un funcionario de la Autoridad Portuaria Nacional y allí se describió la proyección del desarrollo que tendrá Yurimaguas y es coincidente con el alcalde Héctor Hidalgo Rojas. La capital altoamazonense podrá desarrollarse con su puerto internacional que a decir de los expertos se comenzará a construir desde el 2011.

El complejo portuario permitirá un crecimiento social, económico y financiero con la presencia de inversionistas nacionales y extranjeros procedentes de Brasil y otros países de Asia que tendrán en la hermosa carretera que poseen los yurimagüinos que llega desde la sanmartinense Tarapoto y el proyectado puerto internacional, un punto de concentración del trabajo logístico para el movimiento entre Paita, en el Pacífico, y los clásicos puertos brasileños en el Atlántico.

Yurimaguas debe ser el eje de desarrollo del transporte multimodal donde debe incorporarse la construcción de un aeropuerto internacional acorde con el proceso de crecimiento de una ciudad deseosa de avanzar en todos los campos y disciplinas económicas.

Ahí están los ríos Huallaga, el Paranapura, el Shanusi y los valles que rodean la ciudad y conforman la provincia que ahora está en un amanecer hacia los tiempos de progreso que le cambiará el sentido a esta localidad y a sus hijos.