29/1/08

EXISTEN DOS PERU: A 25 AÑOS DE UCHURACCAY

Siete de los 9 mártires de Uchuraccay. Están los periodistas que viajaron desde Lima. La foto es probable que
haya sido tomada por Octavio Infante, periodista ayacuchano.No aparece el guía Juan Argumedo.


La convulsión que tocó vivir a los peruanos en los años sangrientos del terrorismo extendido en las tres regiones del Perú, deja una estela de profunda pena y estremece el recuerdo en el que aparecen como pesadilla los titulares de la prensa escrita, de la televisión y el sonido alborotado de las dolorosas primicias de las radios transmitiendo “en directo” el resultado de demenciales e inexplicables asesinatos que sostenían la barbarie con que argumentaba su pensamiento y acción la criminal sedición peruana.

En la víspera del 25º aniversario de la cruel tragedia de Uchuraccay donde se martirizaron 8 periodistas y su guía, ante el tribunal especial que juzga a Alberto Fujimori, la televisión mostró el testimonio de un integrante del grupo Colina intentado explicar los asesinatos con que se ajusticiaba de forma sumaria y unilateral a presuntos terroristas y como colofón fue visto y escuchado por millones de peruanos, una sentida manifestación de perdón de parte del militar por los excesos cometidos durante la llamada guerra de baja intensidad.

Sangre humana inocente que corrió, como aguas de río sin control, a consecuencia de actos cometidos demencialmente por quienes intentaron aplicar una política insensata, insana, cruel y criminal que se describe en cada episodio y lugar donde sucedió. Justificaciones sociales, étnicas, culturales e históricas se han destilado para describir un panorama de criminalidad, sangre y bestialidad a lo largo de más de una década de horror.

Teniendo conmigo el libro “25 Años Uchuraccay. La Tragedia del 26 de enero de 1983”, entregado en mis manos por la simpatiquísima abogada y periodista Juana Valderrama por encargo de su autor Roberto Mejía Alarcón, pude comprender cuán contradictorio fue ese oscuro tramo de nuestra historia. El excelente trabajo compilador y editor del presidente de la Asociación Nacional de Periodistas, explica con profundidad una serie de contradicciones que envolvieron a ese pueblo después del asesinato de los hombres de prensa, a la sazón estigmatizado hasta su exterminio.

Ha pasado un cuarto de siglo de lo sucedido y sigue doliendo en el alma la crueldad de la muerte. Nada podrá cerrar la cicatriz del dolor. En medio de ese sentimiento y en esa situación se mostró ante nuestros ojos cómo se dieron situaciones verdaderamente increíbles, pero ciertas, en una sociedad peruana de los 80’s del pasado siglo. En las conclusiones de la Comisión encabezada por el escritor Mario Vargas Llosa, encargada por el gobierno del presidente Fernando Belaunde Terry para llevar a cabo la investigación del cruel asesinato a los periodistas, se explica la existencia de un malentendido cultural basado en una contraposición entre un “Perú profundo” y un “Perú oficial” que desnudaba la propia tragedia como país y nación.

“Vargas Llosa presentó a Uchuraccay como parte de un mundo completamente diferenciado del resto del país, congelado en el tiempo “atrasado y tan violento”, con hombres que viven como en los tiempos prehispánicos. De acuerdo a esa visión, la distancia cultural entre los “dos Perú “, entendida también como una distancia histórica, aparece formulada como el gran problema nacional”.

Uchuraccay con la demencial muerte a los periodistas, no daba comienzo a su maldición colectiva, sino que ésta ya se había iniciado unos meses antes con la incursión de los primeros promotores del terrorismo que cual lobos, vestían pieles de cordero para “lavar cerebros” a través de conversaciones de apariencia fraternal y actos “generosos” de comercio con que engatusaban a los comuneros. Luego vendría sobre ellos la “marca” de asesinos y apestados sediciosos con cuya “razón” los persiguieron mortalmente hasta desaparecerlos dejando al pueblo en un abandono fantasmal, sin un solo habitante.

La persecución fue fatal y aterradora. Centenares de ellos entre hombres y mujeres fueron asesinados. Eran perseguidos por los terroristas y así como también por los militares. Es decir asediados por todos, desprotegidos. Dicen los testimonios recogidos a los comuneros que “(…) los senderistas (subversivos), miembros del Comité de Autodefensa y los militares, indistintamente llegaban y quemaban las casa, robaban enseres y ganados, ovejas, llamas, caballos, no respetaban a varones, mujeres ni niños, eran maltratados delante de la gente, violaban a las mujeres y después las mataban; además cuando querían mataban a los niños; nadie podía reclamar porque, si no, los mataban…”.

La historia está aquí mismo, frente a nosotros el terrorismo y la destrucción que su existencia generaba, costó muchos millones de dólares en pérdidas materiales a los peruanos y numerosísimas vidas humanas. La locura, ciertamente no solamente se expresó en Uchuraccay, que es por motivación de este comentario un referente que se extiende por todo el país, reproduciendo en ríos de sangre la inocencia acabada por la crueldad. Lo de ese pueblo andino es solamente una pequeña parte de tanto terror vivido al que nadie desearía volver.

27/1/08

LA LEY DE LA SELVA NO ES APLICABLE EN LORETO

Iván Vásquez Valera, presidente de Loreto, asume posición
de rechazo a "La ley de la Selva"

La globalización es importante, necesaria y fundamentalmente es una valiosa herramienta de modernización en la que urge estar inmersos, más aun si pretendemos estar en la marcha a la búsqueda del desarrollo. Loreto no está al margen de esta situación. Sin embargo, hay algunas circunstancias que se dan en la que es menester establecer distancias, marcar exclusiones y definir posiciones en defensa de los intereses colectivos.

La palabra del presidente regional de Loreto, Iván Vásquez Valera, se escuchó bien en coherencia con el momento y con la realidad de las necesidades de los pobladores de nuestra Región que rechazan la aplicación de una norma legal que pretende excluirlos de su derecho histórico-territorial y su conectividad con el resto de la naturaleza. Negar al gobernante regional su defensa oportuna y la validez de su mensaje es ser mezquinos, miopes e insensibles al momento, más aún cuando de por medio están los intereses de la Amazonía.

La que se hizo conocer como “Ley de la Selva” es sencillamente la aplicación de normas con una visión nada coherente con la realidad de los pueblos amazónicos que se verán seriamente afectados con la medida legal. Ciertamente que esto abre las puertas a la inversión de capitales nacionales e internacionales que podrían generar puestos de trabajo pero que atentan contra la subsistencia y la vida del chacarero, que no son pocos en Loreto.

Iván Vásquez si en algún momento se ha mostrado del lado de la manera de concertar con los gobernantes regionales de todo el país que asumió el presidente Alan García, ahora demuestra que no tiene ningún compromiso con él y ha rechazado por impracticable la famosa Ley de la Selva que entrega amplios territorios, como en subasta, a consorcios de todo tipo, a los cuales otorga una serie de facilidades tributarias y legales entre ellas cierta titularidad de tierras con el propósito de que traigan su inversión. Ofrece modalidades de forma legítima que configura las concesiones de tierras a las deben “evaluar” como eriazas.

Los pobladores de la selva son posesionarios de terrenos en el interior de Loreto, solamente por citar la condición de esta parte de la amazonía peruana, allí construyen sus humildes viviendas, siembran, se movilizan y trazan sus vidas desde hace muchos años. Se asocian urbanísticamente para conformar caseríos, pueblos y pequeñas ciudades, pero si es que se procede a aplicar la famosa Ley de la Selva, la Ley 840 que ha planteado el Ejecutivo, quedará virtualmente aislado, por que se otorgarán tremendas extensiones de terrenos a los grandes consorcios empresariales, llegados quién sabe de dónde, para que se establezcan en zonas de derecho y uso privado.

En esa condición, la propuesta legislativa que plantea el gobierno de Alan García podría privatizar dentro de las extensiones de terrenos a lagunas, cochas, riachuelos y otros flujos de agua en favor de grupos empresariales privados, dejando fuera de alcance de fuentes valiosas de abastecimiento colectivo a sectores sensibles de la población de Loreto.

Una situación similar parecen sufrir los pobladores de Barranquita, en Alto Amazonas, que se han cansado de andar de un lado a otro, “de Herodes a Pilatos”, y han pedido a la Iglesia Católica para que interceda en la solución de la demanda de propiedad de sus tierras y que éstas no pasen a ser de dominio legal privado, tal como lo denuncia en su más reciente edición la revista regional “El Piwicho”.

Este es un ejemplo de lo terrible que resulta una coyuntura con estas características. No solamente se trata del languidecimiento de los pobladores rurales de Loreto, sino que los inversionistas que pasarían a explotar estas tierras no serán escrupulosos en el manejo ambiental y ecológico, sino que considerando sus cifras y el costo-beneficio de su dinero depredarán los recursos de Loreto de forma voraz e incontenible por que tendrán necesidad de recuperar los dineros invertidos.

El rechazo de Iván Vásquez a la propuesta de Ley que plantea el Gobierno Central, es válida y es por eso que el haber acudido a Yurimaguas para conversar con los pobladores rurales, sensiblemente afectados, es una buena forma de reafirmar que existe el malestar y que debe asumir su papel de legítimo interlocutor para hacer ver a Alan García que en Loreto hay mortificación, que hay que detener el avance de la propuesta que puede tener las mejores intenciones en el sentido de impulsar las inversiones en un clima de globalización mundial pero que sin embargo su aplicación ocasionará más daño que beneficio.

25/1/08

IQUITOS UNA DE LAS PRIMERAS CIUDADES QUE HIZO CINE EN EL PERÚ

Antonio Wong Rengifo junto a indio yagua, durante el rodaje
de una de sus obras cinematográficas en Loreto a principios del siglo pasado.


Una actriz loretana de principios del siglo pasado que no pasó de participar en una película de solamente trascendencia local, fue reconocida como tal en la historia, mientras que un bien intencionado hombre de la sociedad iquiteña que no logró que su entusiasmo rebasara sus propios límites emocionales y ni con su anglosajónico nombre artístico, es también mencionado en el reporte del cine iquiteño.

Papel singular jugó en el cine peruano Antonio Wong Rengifo, aunque de él se menciona poco o casi nada en la historia del séptimo arte nacional. Hizo algunas obras que se encuentran –probablemente- en poder de sus descendientes que marcaron época y señalaron el camino de esta industria en nuestro país.

Aunque recientemente, nuestros conciudadanos han mostrado valiosos arrebatos que los han llevado a presentar una que otra obra que engrosa las producciones del cine, como es el caso de Dorian Fernández, que condujo el título “El Chullachaqui”; nombre del mítico personaje de nuestra Amazonía al que puso en la boca del comentario nacional durante el 2007 a través de presentaciones realizadas en algunas salas dedicadas al arte en Lima.

La historia reporta en Iquitos muchas anécdotas y pasajes que rescatar. Ya lo hicimos en este blog, hace algunos meses, en el que transcribimos un artículo del sacerdote y periodista, Silvino Treceño Ríos que da cuenta de las exhibiciones cinematográficas del Cine Alhambra.

Ahora ofrecemos una nueva entrega de la publicación de la revista Progreso, redactada por Percy Vílchez Vela.

El listín cinematográfico
[1]


En el vasto y fabuloso historial cinematográfico de Iquitos figurará un actor de armas tomar y de una inquebrantable fe en su destino elegido. El mismo será nombrado como Carlos la Torre Morey, loretano de origen, aspirante perpetuo a actor de cine y constantemente rechazado por los directores y filmadores de películas. En sus urgentes afanes por convertirse en galán de tal o cual cinta legendaria, adoptará en determinado momento el pomposo y extranjerizante nombre de Stuart Kent. Pero nada de nada.

Entonces improvisará su propio espectáculo y se irá dando funciones para ganar unos centavos, mientras le llegaba la diosa fortuna para convertirle en actor del bendito séptimo arte. Ese personaje inolvidable no tendrá la suerte de Deidamia Pinedo Díaz, loretana de nacimiento, mujer de las tablas teatrales y actriz de cine, aunque nunca estrella mundial de celebrada fama. Ella participará en incontables obras de caridad y será la heroína principal de la película “Bajo el sol de Loreto”, de Antonio Wong Rengifo. Ella tendrá el nombre de Diana y actuará como la esposa de un tal Julián, una especie de pionero de los bosques amazónicos.

Hemos querido citar ambos extremos para referirnos a la programación cinematográfica de las tres salas que hay en la ciudad, una de las cuales pertenece al cine El Loretano. El iquiteño por lo general es un cinéfilo empedernido, un cinemero obsesivo. La seducción de los avatares de la función, de las cruzadas y de las gestas de héroes, de los admirables trajines de la heroína, forman parte sustancial de su vida, porque amplifica su capacidad fabuladora, espolea su imaginación desbocada y acelera su mitomanía latente.

En estos momentos en el Alambra presenta una de las tantas cintas de su vasto repertorio: La Bestia Magnífica, Con Jhon Russelt y Joanett Nylon. El cine España tiene en su listín una temporada de 3 películas: Indiana, El esqueleto acusador y La ventana que brilla.


[1] VILCHEZ, Percy. Un momento de Iquitos (basado en el 9 de noviembre de 1926). Publicado en Revista Proceso Año XXXII, Nº 81. Enero – Febrero 1998. p.p. 16.

21/1/08

SALOMÓN EL GRAN BONETÓN

El alcalde de Maynas, Salomón Abensur Díaz, como en el juego
dice "yo no fui, fue el gran bonetón", cuando le preguntan quién es
el responsable del desastrozo estado de las calles de Iquitos.

Que la ciudad esté como bombardeada, con huecos y zanjas por todo lado y todo este desbarajuste no sea responsabilidad del alcalde Salomón Abensur o de su gestión municipal en Iquitos, es sorprendente y nos lleva ubicarnos en ese juego de entretenimiento del “yo no fui”, de nuestras épocas infantiles. El alcalde ha dicho eso, que “no es responsabilidad municipal que la ciudad esté así”. La pelota la echa al otro campo. El alcalde zafa el cuerpo muy fácil y del cuidado de su ciudad, y para esto responsabiliza a una empresa intrascendente como es la supervisora de las obras de ampliación de las redes de agua potable de Iquitos.

Juega “al gran bonetón”, en todo caso que él no es el único responsable, sino que es Sedaloreto. Esta empresa no es únicamente de la Municipalidad de Maynas (no me mires como responsable) sino que también de San Juan, Belén y Punchana, dice y quita el cuerpo.

Tremenda frescura que contrasta con sus gruesas palabras, soeces y calientes, impropias en una autoridad como él, que a pesar de haberse dicho en un programa de opaca sintonía de nuestra televisión local hiere el pudor social de nuestra comunidad. Su respuesta desentonada demuestra que el principio de autoridad está mal conceptuado desde su visión.

No siempre el que más grita deba ser mejor entendido y obedecido. No siempre la prepotencia debe ser respetada todo el tiempo. La prepotencia se quiebra con mayor facilidad. Asumir el principio de autoridad es conducir métodos de conciliación y mejor comunicación con el vecindario. No olvidemos que el alcalde es quien representa al municipio, es lo que siempre se ha dicho “el mejor vecino”, concepto en el que no puede configurarse la actuación de nuestro alcalde.

Desde mi visión, un gobierno local debe ser un estamento de gerenciación donde toman parte los mejores talentos de la sociedad. Lo hicieron Chávez Sibina, Iván Vásquez, no sé si Juan Carlos del Águila, pero el alcalde siempre –además de sus cercanos colaboradores como funcionarios y asesores rentados- convoca a personas mayores para recibir de ellos la sabiduría de su experiencia. El alcalde no pierde la oportunidad de valerse de los amigos y notables de su ciudad para conformar un consejo más sobrio e inteligente, con mejor visión de desarrollo que aquellos que están envueltos en la bulla de la gestión. Salomón Abensur está perdiendo oportunidades que la historia le ha entregado.

Salomón Abensur se desinfla cada vez más cuando quiere arremeter con respuestas en las que pretende explicar difíciles situaciones. Impropias respuestas que nunca debió dar como explicación a su falta de fortaleza en sus decisiones de control del orden urbanístico de Iquitos. Debe saber que su responsabilidad es cuidar el ornato de la ciudad. Es cierto que la incomodidad de hoy será mañana la mejora de servicios, pero lo que debe hacer es aliviar las turbulencias con soluciones que disminuyan el estado caótico de las calles iquiteñas.

Aunque lo cierto es que la crisis que se ventila en el interior de su gestión, se da con notoriedad con el clima de tensión que se pronuncia entre funcionarios. Al parecer no hay propósito de enmienda. Está siendo mal aconsejado, en su entorno le dicen que la gestión camina bien, sus consejeros le mienten cuando le comentan y le muestran como ciertos los tantos espejismos que se reflejan en la mediocridad de una gestión sumamente pobre de calidad.

Decíamos en anterior comentario que los cambios operados podrían traer mejores momentos a la administración del alcalde Abensur, pero creo que me equivoqué al apreciar de esa manera. Ahora cada vez pienso con más fuerza que lo que hizo nuestro alcalde, al comenzar el año, es cambiar mocos por babas, es seguir ofreciéndonos más de lo mismo.

19/1/08

LA TABERNA DEL CAUCHERO…DONDE LA HISTORIA VIVE

Calle Próspero, céntrica calle iquiteña de la época del caucho.
Imágenes como ésta y otras inéditas de muestran
en "La Taberna del Cauchero".

Cuando se toca suelo iquiteño el impacto del clima tropical nos transporta a otro mundo dentro de este mismo planeta. Pareciera que estamos en una ciudad de otro país pero dentro del mismo Perú. Nos envolvemos en el característico calor, en su actualidad, en su historia relativamente nueva. En Iquitos nos entrelazamos con una población que habla con un acento especial, como cantando, con una simpatía extraordinaria, con sinceridad propia y con una hospitalidad increíble.

El modernismo no es lo que cuenta ni importa en Iquitos. En sus calles ahora lucen miles de motocicletas de dos y tres ruedas, de muchísimos modelos; abundan debido a que estos son los vehículos que se han hecho a la medida de las necesidades de sus pobladores porque son más económicos en el consumo de combustible, son más fáciles en el transporte y resultan muy frescos para sus pasajeros; es que obtienen directamente sin costo adicional el aire acondicionado más natural del mundo.

Aquí en Iquitos la historia se respira por donde uno vaya. Muy bien ha hecho la Municipalidad de esta ciudad -a mediados de la década pasada- en promover una zona monumental que deba ser respetada por los vecinos en la vigencia y continuidad de su arquitectura. El caucho, producto emblemático de la historia de este pueblo se aprecia por donde uno camine en Iquitos. Ahí están las casonas con balcones metálicos labrados en Portugal, o las paredes frontales enchapadas con azulejos, que son mayólicas provenientes de la vieja Europa.

Precisamente el turista al llegar lo primero que hace es buscar la naturaleza con su asombroso verdor y extraordinaria biodiversidad y así como también el génesis de esta ciudad. Ya los iquito, la tribu indígena que dio nacimiento al caserío que hoy es la ciudad, están virtualmente desaparecidos, pero lo que queda es el testimonio material de la arquitectura urbanística que refleja el pasado cauchero de bonanza y buen vivir.

“Diseñada por un arquitecto francés, Iquitos es una ciudad europea del siglo XIX, con 108 monumentos y una arquitectura urbana futurista. El Malecón Tarapacá, sus amplias calles, las instalaciones portuarias, el tren urbano, la factoría, el desarrollo industrial, son un reflejo de una visión exitosa de una clase empresarial moderna y revolucionaria que vivió en medio de una gran efervescencia política y cultural.”, tal como lo describe Enrique Rodríguez Morales, notable empresario, periodista y escritor, propietario de “La Taberna del Cauchero”, uno de los establecimientos más visitados del último año por turistas nacionales y extranjeros.

En este lugar, se ha tratado de sintetizar la historia de esta fase económica en la Amazonía. Es un local ambientado como en los años del boom de este látex. Muy finamente ubicado en el corazón de Iquitos. Frente a la plaza Ramón Castilla y Marquesado a un par de cuadras de la plaza de Armas, frente al monarca de los ríos. Allí sus visitantes se encuentran con un centro de historia y lugar agradable para el coloquio entre turistas llegados de todo el mundo deseosos de conocer el sorprendente pasado de la shiringa en esta parte del país.

Cuando Enrique Rodríguez Morales y yo conversábamos, en sana discusión, sobre los contenidos que debía tener este lugar, concluimos en que crearíamos una taberna, similar a las que tenían algunos caucheros, hace mas o menos cien años, que sabían vivir mejor, donde se encuentre algo más que café o licor seleccionado, que sea un creciente museo gráfico de ese casi medio siglo de era extractiva que dejó huella en la amazonía peruana, en particular. Nos pusimos de acuerdo y ahí comenzó a crecer este acogedor punto de encuentro.

Ahora mismo, cientos de turistas llegan a “La Taberna del Cauchero” con el deseo de conversar con comodidad, con la compañía de música seleccionada – no necesariamente clásica-, comerse un plato de la cocina novo amazónica, tomarse un trago de esos exóticos que es probable que sean muy similares a los que hayan disfrutado los caucheros en sus cómodas residencias urbanas o rurales, beber un café caliente o helado, navegar en la historia shiringuera en medio de gigantescas fotografías arrancadas del ayer y recibir directamente la suave brisa proveniente del río Amazonas, con el orgullo que eso representa.

18/1/08

SEXO, ALCOHOL Y ALCAHUETERIA DEL FUTBOL PERUANO

Futbolistas de espaldas al profesionalismo y al
ejemplo del comportamiento

La magalización de los escándalos y los ampayes de la sociedad cholywudense peruana son cuestionados por un sector de la población, pero contrario a esos conceptos y a la censura de sus formas, los peruanos debemos agradecerle a la señora Medina su aporte al descubrimiento de las tropelías protagonizadas por los afamados futbolistas de elite y renombre internacional que con sus actos revelaron las causas de la poca calidad mostrada por nuestra selección. No fue por falta de fútbol en la cancha, sino por el sobrado desgaste de alcohol, sexo y trasnochadas que los ecuatorianos nos aplicaron tal paliza que nos ridiculizó e hizo doler hasta el alma.

Magaly Medina abrió la olla y Jaime Bayly encendió la luz que permitió descubrir la descompostura de algunos jugadores de la selección peruana metidos entre arrumacos, chelas y mujeres de dudosa reputación y nada menos que en el lugar donde estaba concentrada la representación futbolera de Perú.

Como si se tratara de la obtención del título mundial, celebraban un pálido empate con Brasil y a falta de tres días de un partido trascendental para el Perú como el que se perdió por goleada ante Ecuador; los futbolistas hicieron tal papelón, que a decir de los que los conocen y saben porque caminan cerca de ellos, estas lides no son las primeras ni serán las últimas. Vergüenza fuera y dentro de la cancha.

El periodista deportivo colombiano, Carlos Antonio Vélez Naranjo a quien admiro y sigo desde hace más de 30 años por sus serios y atildados comentarios, entonces en la radio del país de la cumbia y ahora cuando se enfunda de “Caballero” en un programa de debate que transmite la televisión internacional desde Fox Sport; en su libro “Fútbol Hoy. Qué es y cómo se juega” escribe de conceptos sobre la formación y calidad de este tipo de jugadorazos. Y sus reflexiones se acomodan muy exactas en los sucesos de la farra peruana. Ojo que el libro se imprimió en 1994.

Carlos Antonio sin justificar las barrumbadas de estos futbolistas explica su condición social y cultural señalando que “casi nunca el jugador tiene la culpa de no saber hablar, por ejemplo, de no saberse comportar en grupo, de no saber lidiar con la fama, de no saber manejar su dinero (…). El hecho de saber pegarle al balón, de saber pararse en la cancha, de saber manejar un buen volumen de información técnico-táctica-física no lo hace un hombre con educación para subsistir luego de terminada su profesión o un modelo de comportamiento fuera de la cancha. Muchos se han perdido, teniendo condiciones deportivas, porque no pudieron manejar conceptos varios, fundamentales, en cualquier actividad humana, como los buenos modales o lo que popularmente llamamos urbanidad…”.

Miremos nomás el listado de infractores de la conducta y la disciplina de ese pésimo episodio. Encontramos jugadores de escasa formación en educación y cultura, de cuya condición no son culpables pero que si son responsables de actitudes que conllevan al rechazo de una sociedad en general que de por sí se encuentra desencantada de los resultados del fútbol nacional y de estos protagonistas. “…para jugar al fútbol hay que tener condiciones y saber vivir. Termina una cosa y sigue la otra, la vida es el género, el fútbol es la especie…”, sentencia el célebre comentarista colombiano.

Frente a esta situación, escuché comentar a una aficionada, con marcada acidez, que el dinero que reciben estos jugadores por patear el balón es tanto que geométricamente está distante de su educación y calidad de personas. La enfadada peruana puso en la balanza de la justicia, la casi siempre odiosa – pero esta vez necesaria- comparación del tiempo y la dedicación a los estudios que ha entregado en su vida cualquier profesional peruano y lo que percibe por su trabajo (si es que actualmente lo tiene) con lo que estos futbolistas han estudiado y reciben como emolumentos, encontrando como resultado un triste desequilibrio, lejos de la equidad que la justicia siempre reclama. Un panorama lamentable en que están futbolistas que apenas saben escribir y articular palabras con bolsillos llenos y profesionales académicos que se quemaron las pestañas por muchos años, sin trabajo ni dinero.

Estos despropósitos que demuestran la escasa calidad de nuestros peloteros, les ha costado la mofa y la burla en sus equipos, todos ellos europeos, e inclusive los justos pagaron por los pecadores, ya que quienes forman parte de esa selección y no estuvieron en el vacilón, también fueron chacoteados en los países del Viejo Continente.

Que el cóndor haya sido perseguido por la prensa y que este hecho le haya causado contrariedades familiares, es asunto de él. Que la foquita haya sido vapuleado hasta el punto que la empresa de celulares que lo tenía como uno de sus símbolos haya procedido a retirarlo de los paneles, afiches, vídeos y de cualquier elemento publicitario, previa rescisión de contrato y la devolución de muchísimo dinero recibido, es tema que él lo ha buscado. Y así los otros también. Todo esto es una yaya producto de la escasa calidad de nuestros futbolistas incluido Pizarro y su amigo pizarrón.

Carlos Antonio Vélez trata el tema diciendo que “… no creo que sea necesario, a esta altura de la vida, gastar mucho tiempo para que el jugador comprenda que no debe irse de farra la noche anterior al partido (…) si a alguien le cuesta portarse bien, lo mejor sería dejarlo fuera del equipo. No importa que tenga condiciones, porque éstas no podrán ser usadas por un buen tiempo y de la mejor manera, por que aquello lo va impedir (…). Un jugador que no entienda estas cosas no es profesional (….). De las alcahueterías a las estrellas sólo quedan posteriores remordimientos “.

El fútbol es la popularidad efímera a la que accede lamentablemente un alto porcentaje de personas de escasa cultura y educación, cuya situación no es patrimonial de los peruanos, sino que también les sucede a los europeos que derivan en escándalos y bacanales que avergüenzan al deporte, perdón quise decir al fútbol mundial.

16/1/08

LAS “CHARAPITAS ARDIENTES” SON “LA TAPADA”

LA TAPADA:Caricatura con que LANDO responde desde
la selva, los agravios "ardientes" que reciben injustamente
las mujeres de esta tierra.

Frente a los desubicados comentarios que fácilmente ha recogido a su paso por Lima y donde quiera que haya pasado sobre el comportamiento sexual de las selváticas, a las que llaman de forma peyorativa “charapitas ardientes”, el caricaturista loretano Orlando López Videira, conocido como Lando ha respondido con una sola imagen.

Su arte expresado en una caricatura dedicada a la famosa figura de “la tapada” limeña de los tiempos virreinales, pretende responder al estigma que deliberadamente le aplican hombres y mujeres a la mujer loretana. En este envío que nos hizo Lando, al parecer refleja la hipocresía social existente pero también el manejo de la doble conducta social, y también sexual, de las personas de ayer y hoy. No olvidemos que en todo lugar, se cuecen habas y que este asunto no es solamente de mujeres.

13/1/08

CHARAPITAS CALIENTES: MITO O ESTÚPIDEZ

La candidez y la belleza equivocada de
las selváticas en malos ojos

No es difícil escuchar en cualquier lugar del país, referirse a las mujeres de la selva como las “calientes”, “fáciles”, “ardientes” o utilizar el apelativo de “charapita” para identificar erróneamente la “cualidad” de su “muy ardiente” comportamiento sexual.

Tamaña equivocación sale de la boca de hombres y mujeres de toda condición económica y social, que conciente o impensadamente le dan a sus expresiones un contenido peyorativo, estigmatizante y degradante socialmente que los ubica en la ignorancia más increíble.

Como si fuera una broma, pero lo decía en serio, alguien comentó ingenua o estúpidamente que las mujeres selváticas andan sin ropa interior o que van al acecho de cuanto hombre apareciese frente a ellas, cual perras en celo. Pero lo cierto que éstos que creen que la vida en la selva se lleva de esa forma están profundamente equivocados.

Cuando me tocó responder tanta ceguera cultural de costeños o serranos peruanos, solamente pedí que se aplique una analogía de conceptos, por cuestión de lógica e igualdad orgánica humana. Eso quiere decir que se ponga por igual la actitud de la mujer con la del hombre. Si la mujer es sexualmente ardiente, el hombre también tendría que serlo. Obviamente que ese equilibrio y la igualdad del adjetivo, no favorecía al estupidizado “macho”; ya que “más” hombre, de mayores atributos sexuales y con poderosos ardores de sexo tendría que ser el selvático peruano que cualquier otro proveniente de algún lugar del país.

Esos conceptos y la visión del tema, me felicito compartir, en igualdad, con Pepe Álvarez Alonso, hispano-loretano, investigador científico y social, a quien leí en un comentario que publicó el diario La Región, y en esas letras él refleja una explicación serena y sensata de nuestras mujeres y de nuestros hombres. Allí se dio espacio para hablar de virtudes y defectos de los mortales de Loreto, pero también olvidó recordar que en todo lugar se cuecen habas, que hombres y mujeres “sacavuelteros” se encuentran en cualquier lugar del mundo y de los extremados ardores sexuales, no se libran en ningún estrato socioeconómico del Perú y el mundo.


TAHUANPEANDO

Por: José Álvarez Alonso

Publicado en: Diario La Región, viernes 11 de enero de 2008


ACERCA DEL MITO DE LA MUJER LORETANA

El mito de la mujer "charapa", ardiente, fácil y proclive a favores resucita de cuando en cuando de sus cenizas, como el ave fénix. No conozco, sin embargo, de ningún estudio serio que haya comparado el porcentaje de prostitutas en esta región en relación con otras regiones del país. Probablemente sea muy similar, al igual que ocurre con el porcentaje de homosexuales: un 10% en todos los países del mundo, punto más o punto menos. Qué sean más conspicuos, prostitutas u homosexuales, en una cultura que en otra, no quiere decir que no existan o sean más abundantes. En Iquitos, por el calor, y por la cultura hospitalaria y abierta típica de las zonas tropicales, las mujeres suelen ser más accesibles, lisonjeras, coquetas, y hasta provocativas; eso no quiere decir que sean más fáciles que en Lima o Arequipa.

Muchos se dedican a resucitar este mito de cuando en cuando, porque saben que vende; se han vertido ríos de tinta, y dedicado programas y documentales a escarbar en un tema escabroso que siempre atrae el morbo de la audiencia. Suponiendo que fuese cierto en alguna medida el mito, y que en Loreto las mujeres fuesen más fáciles: ¿Y los hombres? Si hay prostitución, es porque hay clientes que usan los servicios, y si hay mujeres fáciles, es porque hay hombres fáciles que las solicitan. Nunca he oído a nadie hablar del mito del hombrecito loretano ardiente, del charapa (más bien, capitari) "prostituto". Mi profesor de antropología decía: "No habría prostitutas si no hubiese prostitutos".

Más bien, las versiones de los prostitutos que viven por acá, sean o no de origen charapa, son abundantísimas. Nuestra sociedad machista, desgraciadamente, ensalza al "machazo", al hombre que se mete con una u otra mujer (en realidad, un "prostituto"), y estigmatiza a la pobre fémina que se le ocurre cambiar de hombre. ¿Quién dio a los hombres la autoridad o permiso de ser "prostitutos" con bendición social?

Pues yo voy a hablar de ellos. Con la autoridad que me da el cuarto de siglo que vivo en esta tierra, puedo decir que el hombre en Loreto (ojo, no sólo loretano, sino todo aquél que viene a Loreto) es de los más fáciles del mundo. Conozco decenas de historias de hombres casados, con familias estables, en la costa o la sierra, que cuando llegan a Loreto pierden el control totalmente, se meten con una u otra mujer, y echan a pique su familia, al más puro estilo de Pantaleón, el de las visitadoras. Conozco muchas mujeres que son fieles a sus maridos, pero ¿hombres? Discúlpenme, no se oye, padre. Suelo decir a mis amigos que sólo pongo la mano en el fuego por uno, el ilustre profesor Tang. El número de hombres que en Loreto tienen más de una mujer, o hijos en varias mujeres, debe ser uno de los más altos del mundo. Y el número de mujeres que crían solas a sus hijos, a veces de varios padres, es legión. Por eso la sabiduría popular ha acuñado el consabido: "Loretano, bizarro ullo, haragán maqui."

Hay datos reveladores: Conozco decenas de casos de acoso y chantaje sexual en Loreto: Directores de colegios, jefes de oficinas, alcaldes, profesores universitarios, cualquier pichiruchi o mequetrefe que ocupa un puestillo ya está tratando de obtener favores sexuales de sus subordinadas. No conozco ni un solo caso de lo contrario: Mujeres en puestos de poder que acosen a los hombres, aunque puede ser que los haya. Algunos hechos puntuales son ilustrativos de la inmoralidad que aqueja al gremio dominado por la testosterona: Conozco el caso de una jovencita profesora, muy agraciada, que se fue a tres colegios a buscar una plaza; de los tres directores, dos le pidieron favores sexuales. He oído casos similares de otras jóvenes profesoras. Esto quiere decir que un buen porcentaje de los directores de colegio no sólo son unos "prostitutos", sino unos corruptos delincuentes, porque el chantaje y el acoso sexual son graves, gravísimos delitos. Así nos explicamos cómo está el sector Educación...

Otro ejemplo: Hace unos meses, una niña indígena de unos 12 años sufrió una terrible violación por siete hombres en la carretera Iquitos - Nauta. Lo llamativo del caso no es la "pichanguita", como los machitos regionales llaman a este crimen abominable, desgraciadamente bastante común en Loreto, sino los protagonistas: se trata de funcionarios y empleados de una conocida institución de Iquitos que estaban en Nauta de comisión de servicio, y a quienes una señora conocida de uno de ellos había pedido el favor de traer a la niña a Iquitos en su camioneta. No sólo la violaron: La dejaron abandonada en medio de la noche en el monte, a orillas de la carretera, y la niña trató de suicidarse. Un crimen que hasta ahora está impune, por cierto, y que merecería, no digo pena de muerte, pero sí cadena perpetua ¿Saben qué me alarma de este hecho? Que entre siete empleados públicos de esa comisión, no hubo NI UNO SOLO que se negase a participar en la violación, o que al menos se opusiese al crimen. Usted, lector, saque sus conclusiones: Un alto porcentaje de los depositarios de la testosterona regional no sólo son "prostitutos" reales, sino potenciales violadores. Lo único que les falta es la oportunidad de cometer sus fechorías sexuales.

Por eso, resulta patético que se siga hablando del mito de la mujer charapa ardiente y fácil, y nadie hable del hombre, realmente fácil, prostituto, amoral, sacavueltero, mentiroso, trafero, y agréguenle muchos más adjetivos similares. La mujer loretana es la que, en buena medida, saca adelante a la familia en esta región, ante el frecuente abandono del hombre, y merece una reivindicación. Son los hombres, tanto loretanos como los que vienen de otras regiones o del extranjero, los que con su comportamiento amoral inducen la prostitución, aprovechándose de la miseria o la necesidad de algunas chicas, y promueven esta creciente promiscuidad, aunque luego hipócritamente la condenen.

12/1/08

EL VIOLENTO REY ESPAÑOL DE LOS JÍBAROS

Alfonso Graña, el español que llegó a ser rey
de los indios jíbaros en la Amazonía peruana, acompañado
de dos nativos de esta etnia.

Además de lo que había redactado el mes de septiembre de 2007 sobre Alfonso Graña, el rey Alfonso I dominante sobre los jíbaros amazónicos, leyendo un artículo escrito en una de las muchas lenguas que aún se utilizan en España, me enteré que éste era un violento aprovechador de circunstancias.
Ciertamente dejando las actividades caucheras, hacia 1910 abandonó Iquitos y fue en busca de nuevos horizontes adentrándose en la selva en compañía de un hombre, eventual amigo suyo. Cuando de pronto se encontraron en medio de una guerra de indígenas en la cual fallece su acompañante. Impensadamente encuentra el aprecio de uno de los bandos en conflicto y es más, una de las mujeres de la tribu, la hija del cacique se enamora de él y esta situación hace que se quede a vivir entre ellos.

Es decir mediante la violencia y en la búsqueda de nuevas fuentes para ganar dinero, Alfonso Graña consigue el aprecio de los aguarunas. Aunque otra versión surge de su arribo a dominios indígenas de la Amazonía. Dicen los escritores, hurgando entre los apuntes de la época y las crónicas cargadas de fallas ortográficas, de Cesáreo Mosquera el propietario de la librería “Os Amigos do País” (Los Amigos del País”), que posteriormente se llamaría “Mosquera” y ahora “Tamara” en la segunda cuadra del Jirón Próspero en el corazón de Iquitos, que este Alfonso Graña en sus faenas de cauchero y los conflictos entre ellos logró matar a un patrón, dejó su fundo de Cajocunillo y fue a refugiarse entre los aguarunas, siendo bien recibido.

De su bravura y su vida casi salvaje, dos hermanos peruanos comentaron como para persuadir al gallego Benito Barcia Boente, uno de los más grandes caucheros que pasó por Loreto, que dejase de trabajar en una zona inhóspita del río Morona donde se explotaba el jebe porque él (Barcía)”…no es (Alfonso) Graña. Ese es un toro al que no le hace daño ni la shushupe. Creo que los demás son igual a él…”. Sorprendente visión de su figura ya que Alfonso Graña, “era un hombre alto y delgado, la apostura le venía de familia, conocida en la remota aldea natal por el apodo de Los Chulos. Le gustaba –quizá herencia del padre, sastre– vestir elegantemente, y se tocaba con unas gafas redondas que le daban un aire intelectual. Esa imagen, al parecer, le libró de morir a manos de los feroces jíbaros, y su audacia e inteligencia le servirían para suceder a su suegro a la muerte de éste”.

Algunos que conocían de cerca la vida de “Alfonso I de la Amazonía. Rey de los jíbaros”, aseguran que solamente trabajaba con los aguarunas y convivía con una de ellas. Vivía como un perfecto salvaje. Cuando en algunas ocasiones aparecía en Iquitos con cabezas reducidas, no faltaba quien comentara que él mismo hacía asesinar a los incautos para luego hacer reducir sus cabezas y después venderlas.

Alfonso Graña era oriundo de Rivadavia y de él se dice que llevaba a Iquitos las cabezas reducidas, solamente cuando las pedían, especialmente cuando las conseguía de guerreros a cambio de alguna buena carabina.

Lo cierto y en lo que se coincide es que “los indígenas lo adoraban y seguían a todas partes”. A ellos los “compraba” a su voluntad o quizá con ellos compartía la felicidad de viajar a la ciudad. Dicho sea de paso quería manifestar su fuerza protectora al contactarlos con los “occidentales” que vivían en Iquitos. “En la ciudad les curaba las úlceras de las piernas, les cortaba el pelo, les invitaba helados y los llevaba al cine. Por las tardes, los huambisas se vestían de frac y sombrero de copa de los masones de la colonia española y salían a pasear en el Ford 18 descapotable cedido por Cesáreo Mosquera”.

Cuando llegaba a Iquitos unas dos veces por año lo hacía con un gran cargamento de carne del monte, pescado salado, monos, venados, bueyes y motelos; “siempre rodeado de jíbaros que mostraban a las asombradas hijas de Mosquera las tzantzas o cabezas reducidas. Nadie sabía dónde vivía exactamente, pero se movía sobre todo en el entorno del Pongo de Manseriche, el terrible rápido a 10 jornadas enteras de canoa, río arriba, desde Iquitos” comentan sus biógrafos.

Quizá sean pocos los arequipeños, peruanos del Sur, que conozcan que durante el conflicto con Colombia en 1933, un avión de la Fuerza Aérea del Perú se estrelló en medio de la jungla y en la caída murió el piloto y el mecánico quedó muy herido, esto es avistado por Alfonso Graña y con una cuadrilla de indios acude a rescatar al sobreviviente.

“Fue entonces cuando Graña toma una decisión con la que alcanzaría una fama imperecedera. Embalsama el cadáver con la ayuda de los indígenas, ordena recoger los restos del hidroavión y los embarca junto al ataúd en una balsa. En otra, monta un segundo avión de la misma cuadrilla que había sufrido desperfectos tras el acuatizaje de emergencia, aunque sin víctimas. Y con esa frágil flota se dispone a hacer lo que parecía imposible: cruzar el Pongo de Manseriche.”

Después de una semana llega a Iquitos y es recibido por una multitud que reconoce la valentía de Graña que arriesgó su vida con el propósito de entregar el cadáver a la familia del piloto, que tenía grandes vínculos en las altas esferas del gobierno peruano que prontamente reconocería la “soberanía” de Graña sobre territorio jíbaro y la explotación de sus salinas. El piloto fallecido se llamaba Alfredo Rodríguez Ballón, cuyo nombre lleva el actual aeropuerto internacional de Arequipa.

Alfonso I, con todo su salvajismo descrito en los relatos de la historia, sus pintorescas manifestaciones, sus singulares expresiones y aportes a la sociedad del país, sigue siendo un personaje de atracción en la cultura del caucho y el indigenismo amazónico, que interesa lo suficiente a los españoles que alistan una película sobre su azarosa vida.

11/1/08

EL AMAZONAS: ARGUMENTOS DE BELLEZA

Imponente nacimiento del Amazonas. Al lado izquierdo
el Marañón, al derecho el Ucayali y adelante
el monarca de los ríos.(Foto: Raúl Herrera)

Hace unos meses me ocupé de la importancia social, política, turística y por ende económica que tiene la postulación del río Amazonas como una de “Las 7 Maravillas Naturales del Mundo”. Aplaudí el tremendo esfuerzo que se hace desde el lado de los organismos de gobierno y la importancia de la tarea que se deba cumplir ahora mismo en el propósito de promocionar entre los peruanos el voto de respaldo y soporte para ubicar a nuestra maravilla natural entre las 7 más votadas del planeta.

La tarea no es poca cosa. No hace mucho conversé con el presidente regional de Loreto, Iván Vásquez Valera, quien exclamó su preocupación por hacer que loretanos y peruanos nos identifiquemos con la famosa votación electrónica. No es nada fácil. Porqué?, sencillamente por la repercusión y el enorme beneficio que esta condición acarreará para la Amazonía en general y particularmente en Loreto. Con una eventual elección como maravilla del mundo, el Amazonas será visitado con mayor frecuencia y el número de turistas se elevará de manera geométrica beneficiando a la población de Loreto en particular y al Perú en general.

El Amazonas es una belleza, es un enigma, es riqueza, es color y es leyenda que comienza desde el descubrimiento de los orígenes de su mismo nombre. Se discute mucho sobre eso. Para esto extraigo un pasaje legendario de su génesis más salvaje y no por esto menos atractivo que encontré en “Espiando el futuro”, el libro del periodista Enrique Rodríguez Morales.

“Dicen los cronistas que los exploradores europeos que llegaban a la selva baja del Perú en busca de El Dorado, la perdida ciudad de oro, fueron atacados en las cercanías de la nación de los Iquito por un ejército de bellas mujeres, que recordaban a las guerreras amazonas de la mitología griega.

Según los relatos, esta tribu de mujeres semidesnudas y de largos cabellos negros, se mutilaban un seno para manejar, con mayor comodidad el arco y la lanza. Diestras en el arte militar lanzaban devastadores ataques y en pocos minutos lograban diezmar a sus enemigos. Su prestigio las hizo temibles entre los conquistadores.

Nace el mito, los relatos cuentan que luego de las batallas, los heridos eran recogidos por las Amazonas, quienes luego de cuidar y curar sus heridas, los utilizaban sexualmente en largas noches de amor hasta quedar embarazadas. Logrado el objetivo reproductivo, el prisionero era eliminado. Durante el alumbramiento sucedía lo mismo: si la criatura era mujer sobrevivía, si era hombre también era eliminado.”

Relato de crueldad y belleza emergido de la mitología y de la historia, una fusión extraordinaria que sirve de atracción al más mínimo curioso de la geografía o del pasado. Y es que esta narración se ubica en el contexto de un escenario sin igual que envuelve color, dimensión, flora, fauna, paraíso, agua, sol y tantos elementos que de por sí maravillan.

Este importante río-mar que registra 7,872 kilómetros de largo nace en los altos nevados del sur, en la sierra arequipeña en la cordillera de los Andes. Esta maravilla es extraordinaria. La superficie de la Hoya del Amazonas es de aproximadamente seis millones y medio de kilómetros cuadrados, que convierte a la Amazonía en el sistema fluvial más extenso del mundo. Para tener una idea de lo que decimos mencionemos nada más que la cuenca del Amazonas es el doble de la del río Misisipi y en ella alcanzan las cuatro quintas partes de Europa. Sorprendentemente inmenso.

Es una verdadera maravilla porque su extensión hace que el sistema fluvial del Amazonas ofrezca posibilidades de navegación interior de más de 20 mil millas náuticas, lo que equivale a dar la vuelta al planeta sobre la línea ecuatorial de casi 21,600 millas. Fantástico.

Lo que aquí se explica es parte de un argumento mínimo que se puede ofrecer para que cualquier ciudadano del Perú tenga que “apostar” gratuitamente mediante el voto electrónico (mediante Internet), para hacer que el Amazonas sea una de las 7 maravillas naturales que el mundo tiene. Por eso me parece sensata la palabra del presidente Vásquez Valera, quien asumió una participación más calida y decidida en el tema, en el propósito de buscar que seamos más los peruanos en el Perú y también el mundo, los que votemos por el Amazonas.

Argumentos sobran para decir a los cuatro vientos lo sorprendente que es el monarca de los ríos. En el territorio peruano, su sistema tiene 10 mil kilómetros navegables. Unas 5 mil 400 millas náuticas, que representa la distancia que existe entre el Callao y Alaska o de la línea ecuatorial al Polo Norte.

Miles de ríos de todas las regiones del Perú, con un sinnúmero de afluentes entregan aguas al llamado río mar; desde los nevados arequipeños y el Callejón de Huaylas hasta los pequeños aguajales de los llanos amazónicos.

Cómo no reconocer la maravilla que es el Amazonas, si es el río más potente del planeta y descarga en su desembocadura 12 mil 860 litros por segundo. El flujo de sus aguas es de 7 millones 500 mil pies cúbicos por segundo.

El agua que el Amazonas arroja al océano Atlántico representa el 13 por ciento de lo que tributan todos los ríos de la tierra al mar. Una bendición de Dios que ofrece una belleza increíble y que el mundo entero debe reconocer.

Más allá de sus características y virtudes hidrográficas, está su belleza paisajista, el contenido de su extraordinaria biodiversidad. Su encanto natural manifiesto en la virginidad amazónica descrita en la poesía de las canciones de Ricardo Arjona y de otros poetas del mundo.

La idea de la postulación es realmente importante, se fija en su repercusión social, económica y política. Esto permitirá identificar o relacionar al monarca de los ríos con el Perú, que sin duda es un país amazónico. Y en esta tarea no deben haber solitarios luchadores, la labor es de todos. Cada uno de nosotros los peruanos debemos ser propagandistas y votantes, gobernantes, gobernados y particularmente los empresarios, especialmente los turísticos que directamente serán beneficiados con el éxito que se pueda logran con la elección de nuestro río como una de las siete maravillas naturales del mundo.

Notas y referencias: ESPIANDO EL FUTURO, Enrique Rodríguez Morales, 2000

10/1/08

SHALUCO PERDIÓ EL PRIMER AÑO

Salomón Abensur Díaz, Alcalde de Maynas

Los anuncios de cambios de algunos elementos de la estructura orgánica en la gestión del alcalde Salomón Abensur Díaz, evidencian que hizo un reconocimiento de su momento crítico, luego de un año en el que nunca debió perder demasiado en popularidad y aceptación. Su sobreestimación y la equivocada concepción de lo que es ser primera autoridad de la ciudad, le ha obligado al pago de una primera cuota de arraigo vecinal, de la que se desprende conciente de que ha venido fallando y que ha caminado torcido.

En mi comentario de fin del año pasado dije que era injusto responsabilizar de los resultados de su baja aceptación a situaciones personales, a la dejadez en el manejo institucional y la falta de un equipo humano experto en temas ediles; pero sí se debe advertir que la caída de popularidad sea causada en gran parte a la verticalidad de su gobierno municipal, donde las que debieron ser valiosas ordenanzas como la tal “zanahoria” fueron emitidas sin consultar a las organizaciones o personas que podrían verse afectadas con la medida, de allí la falta de calidad. Salomón Abensur cerró las posibilidades de tenerlos como aliados y prefirió confrontarlos sintiéndose “ganador” por tener la sartén por el mango. Además que se dio el “gusto” de “promocionar” frentes de conflictos como esa innecesaria colisión con sus ex amigos del Concejo de regidores.

Ha desperdiciado un año en el que hubiese podido dar notables avances en la consolidación de su gestión. Lo que hizo fue desaprovechar su primavera gubernamental de los primeros doce meses de gobierno, donde mayormente o casi siempre se fortalece el romance con el pueblo, una especie de comodín que se emplea en el juego de las cartas.

El alcalde de Iquitos no tiene mayores logros que mostrar y seguramente en su noche final de año viejo, reflexionó y decidió por la aplicación de cambios importantes en su equipo. Hizo variaciones en los puestos claves entre sus funcionarios, sugiriendo que con esto no habrán más metidas de pata en las relaciones con la comunidad, externa e interna, pensando que esta situación le podría tener más calmo en sus tratos personales con sus regidores y quizá esperanzado que los escándalos por cobros indebidos no se seguirán repitiendo.

Lo cierto es que la Municipalidad de Maynas se ha venido muy a menos en los últimos tiempos por un adormecimiento en las acciones, por improvisación y por origen, una carencia de planes de Gobierno que mucho daño le hace a la ciudad.

Acaso Salomón Abensur Díaz, en su visión de gobernante local está anotando como suya la obra de mejoramiento del agua potable de Iquitos. De ser así está equivocado debido a que ese logro es de gestión de vieja data. Eso sí, el caos propiciado por el sembrado de tuberías en la ciudad no puede ser una cortina de humo para esconder una gestión entregada a la dejadez.

Al iniciar el año, los cambios que se han operado en su equipo de Gobierno deben comenzar a sentirse a través de la ejecución de obras y proyectos propios. Eso es de esperarse si es que se da una actitud inteligente. La labor social y las competencias municipales deben mostrarse con mayor notoriedad. Si es que se utiliza calidad. Iquitos debe mejorar en su condición de ciudad, embellecer sus parques y áreas verdes; mejorar su infraestructura vial urbana, repotenciar su seguridad ciudadana tan venida a menos y ojalá llegar pronto a la atención del vecino como persona humana, tal como está señalado en sus competencias. Si es que se abre los oídos a los aportes de la sabiduría que otorga la experiencia.

El alcalde Salomón Abensur Díaz debe revisar su presupuesto de inversiones, hacer una reprogramación seria y responsable para fijar su atención en el desarrollo de la ciudad. Eliminar lo innecesario en la inversión municipal y apuntar a la ejecución de programas de participación ciudadana con alianzas estratégicas con las organizaciones de base, es urgente y necesario.

Participación social de la Municipalidad no es regalar unas cuantas pastillas o cápsulas de medicinas, o entregar un ataúd al menesteroso u organizar chocolatadas; es mucho más que eso. Es promover el desarrollo de hombres y mujeres de toda edad en el conocimiento formativo de actividades técnicas de beneficio familiar, o generar actividades para la salud, recreación y el deporte. La Municipalidad es una institución que no solamente se ha creado para construir con cemento y acero o con otras formas; es mucho más.

La Municipalidad de Maynas debe dar un nuevo giro a su gestión de Gobierno si es que existe el deseo de desarrollar la ciudad. Todo está en manos del alcalde, que está perdiendo la oportunidad histórica de tener un mejor gobierno, hasta hoy deficitario de calidad.

6/1/08

EL COMERCIO EN IQUITOS HACE CASI UN SIGLO

Calle Próspero frente a la plaza de Armas,
a principios del siglo pasado

Ciertamente la actividad fenicia en Loreto, particularmente en Iquitos, es una de las principales características de su práctica económica. Los iquiteños fuimos comerciantes casi siempre, por no decir por siempre.

Las cosas no han variado en mucho. El comercio y la poca industria de transformación son las que se pueden apreciar en una ciudad económicamente tan difícil como Iquitos.

Inclusive ahora los tiempos han dado un giro más notorio. Las crisis económicas que se han vivido y aún se dan en el mundo entero, han afectado la economía de los pobladores de estos lares. “Hay dinero en las quincenas y los fines de mes cuando cobran los empleados públicos”, comentó un comerciante al ser consultado sobre sus movimientos de caja.

Pero la actividad mercantil en Iquitos es de vieja data. Desde el siglo XIX en que aparecieron los extractores caucheros, las ofertas comerciales más increíbles se difundían entre los mortales iquiteños.

La Revista Proceso del célebre poeta y periodista Javier Dávila Durand publicó en una de sus nutridas ediciones un cúmulo gracioso (para nuestros días) de anecdóticas ofertas comerciales entre las que se encuentra una del señor Fermín Pérez, de quien podría decir que se trata del precursor de los actuales agentes de viajes y turismo, que ofrecía “tours” a Lima en los que se incluían cómodas sillas para bestias (caballos o burros) para cruzar los Andes, calificando sus cualidades conocedoras de la zona del Pichis y hasta una oferta especial sí es que el viaje se hacia en familia que era la de acompañarlos hasta Tarma o La Oroya. Eran viajes bi-modales, que utilizaban el río y las herraduras y unas incipientes carreteras que duraban muchos días, obviamente distantes de los 75 a 90 minutos que duran los actuales viajes aéreos entre Iquitos y Lima.

A continuación, me encanta ofrecerles la trascripción de los pintorescos relatos recopilados por el periodista, poeta e historiador Percy Vílchez Vela.


UNA MIRADA AL COMERCIO[1]

La noticia comercial del año no tendrá nada que ver con éxitos y bonanzas sino con la terrible e inquietante amenaza de quiebra. El mundo parece estar en una permanente crisis y varios negocios tendrán que desaparecer. El 13 de diciembre de este año, por ejemplo, la casa comercial de José López Man será declarada en falencia, debido a una abultada deuda con los comerciantes mayoristas. Pero esa situación crítica no será impedimento para que en la ciudad el comercio siga activo, incitante y hasta fastuoso.

El bazar del momento es el establecimiento llamado Gran Bazar, está ubicado en Próspero del 69 al 71 y tiene un vitriola (sic) moderna en la puerta que es la delicia de muchos. En realidad, es un multinegocio pues ofrece a su distinguida clientela útiles de escritorio, útiles de librería, encuadernación de libros, sellos de jebes, tarjetas postales, impresiones de toda clase, confites, chocolates, hilos de seda para bordar, collares de diferentes calidades y precios.

Para los amantes de los lujos de las joyas y las alhajas, los ornamentos y los adornos, está la joyería Vergara. Está ubicada en la esquina que forman las calles Alzamora con Leguía. En esta temporada ha recibido un surtido de relojes fabricados en Suiza y todos ellos están enchapados en oro y pueden ser del mismo oro, de plata, de níquel. Hay también medallas, reliquias, cadenitas, aretes, medallones de oro y fantasía.

Por su parte, la Casa Pinto, ofrece las mejoras escobas de la ciudad. Usted mismo puede ser una gran barredor de su propia casa si compra dichas escobas que hasta pueden barrer solas. Por motivo de viaje se vende una casa situada en Alzamora y Leguía. La novedad del siglo XX, aunque nadie lo crea, es el cinturón con hebilla de oro.

Los caballeros que aman el buen calzado deben visitar sin mayor trámite y demoras el negocio conocido como La Bota Elegante. Esa delicia de zapatos está en Próspero del 89 al 93. En sus vitrinas tiene siempre novedades que vienen por vapor de los lugares más exclusivos del extranjero. Por ejemplo, tiene zapatos de cueros y zapatos de charol de varios colores. En su gama de venta, como una ganga para el cliente, figura la fabricación de calzados del más puro estilo Luis XV. Además, las hormas, estilo carretel. También ofrece a sus clientes zapatos de cueros especiales para calzado de montaña y para zapatos de fútbol.

En la ciudad todo el mundo conoce a un tal Mario Niño por sus constantes extravagancias y por su apellido de párvulo genérico. Pero es un adulto que se encarga de vender unos jabones de primera calidad llamados Pirámide que, según palabra del mismo Niño, son los mejores del universo entero.

En la misma esquina de Próspero con Itaya está la casa Cantón, de don Antonio Kou Man. El establecimiento que tiene todas las características orientales, vende velos de tres facciones para novias, surtido de seda fina, casimires y frazadas de todos los colores, chales de seda Tutankamen, abrigos de seda.

Los que quieren viajar a Lima no tienen que hacerse mayores problemas, ya que por fortuna está el señor Fermín Pérez quien se encarga de proporcionarle las mejores bestias de silla. Tienen muchos años de práctica en el oficio de dominar la ruta del Pichis, y en caso de que usted viaje con toda su familia él, personalmente, le acompañará hasta Tarma o La Oroya. Su puesto está en la avenida Leguía con Potro.

Para los que quieren divertirse y entretenerse no tiene que haber hora que valga. Para ellos ha nacido el juego mecánico que se conoce con el nombre de Rueda Chicago. Está entre Próspero y Putumayo y la propaganda es convincente como que dice que dicha rueda trae con su rotación salud y vida. Quien sube a ella evita los nervios, los problemas y afronta los peligros. Las más grandes emociones que produce sirven para la curación de ciertas enfermedades. Los precios son realmente muy cómodos: adultos 20 centavos y menores 10 centavos.

El Comercial Bank of Spanish América ofrece algunas gangas a su distinguida clientela en cuenta corriente, sobre inversiones a la vista y de acuerdo a sus depósitos. En la esquina de Leguía y el Malecón estaba la antigua casa Marius Levy y Shulle. Hoy se alza la Casa Comercial Salomón Azerrad que ofrece una renovación mensual de mercaderías, como calzados finos, tabaco inglés para cigarrillos en pipas.

En la esquina de Napo con Arica, dentro de poco, abrirá sus puertas un lugar que durante mucho tiempo se convertirá en un sitio muy concurrido. Se llamará La Gloria y su propaganda inicial dirá que si el Mesías hubiera comido en ese lugar, con toda seguridad Judas no le hubiera traicionado. Es que venderán todo tipo de preparados, de platos de aquí y de allá. El paladar más exigente encontrará la satisfacción correspondiente.

Para los visitantes distinguidos y del buen gusto está el servicio del Hotel Hispano Marroc. Está ubicado en Próspero Nº 49. Tiene buenas y confortables habitaciones. Atiende con comida a la española, a la francesa, a la criolla. Además, tiene los mejores vinos de mesa, toda clase de dulces, pastas y frutas de la estación. El cliente podrá disfrutar de un buen café a cualquier hora.

------------------------------------------------------------------------------------------------
[1] VILCHEZ, Percy. Un momento de Iquitos (basado en el 9 de noviembre de 1926). Publicado en la Revista Proceso. Año XXXII, Nº 81. Enero – Febrero 1998. p.p. 16.



4/1/08

EL PLÁTANO Y LA YUCA EN LA REGIÓN PRODUCTIVA


Una de las grandes responsabilidades del presidente regional de Loreto, Iván Vásquez Valera es cumplir lo prometido durante su campaña electoral, es hacer válida esa hasta hoy simbólica propuesta de la Región Productiva. Su papel es histórico, esa circunstancia es como transitar en el border line o como llamamos vulgarmente sobre el filo de la navaja, es mantenerse en el limbo, entre la promesa incumplida y la gloria de los resultados de éxito y la riqueza colectiva que daría su propuesta. Esta figura se da para el presidente de Loreto de la misma manera que para el arquero de fútbol, es decir pasar más rápido -como la velocidad de un rayo- de la luz de héroe a la oscuridad del villano.

Solamente imaginarse que miles de loretanos tendrían directamente trabajo, no en los escritorios burocráticos -que es lo que menos importa-, sino en el campo, en las plantas de transformación, en los gabinetes administrando la empresa privada, creando y buscando campos de comercialización, conduciendo pequeñas empresas ricas en producción y obviamente en rendimiento económico, nos lleva a pensar que de la prédica se puede acceder a una buena práctica.

En el último trimestre del año pasado, escuché a Iván Vásquez hablar con inocultable emoción que es posible obtener sucedáneos (insumos) para la industria panificadora utilizando especies nativas de la Amazonía, como se hacen en algunos países cercanos al nuestro. El presidente regional respondía con esas declaraciones al incremento en el precio internacional de la harina de trigo, principal insumo en la preparación del pan, lo que eventualmente afectaba la economía de los pobladores de nuestra región, e incrementaba el precio de este producto. Aunque eso del pan caro pobreza aumentada no cuenta mucho entre nosotros, ya que en la selva loretana a ese pan caro lo podemos reemplazar con plátano cocinado.

La propuesta de Iván Vásquez pudiera ser una de las vertientes más valiosas mediante la cual arribemos a la aplicación del gran plan de la Región Productiva. Eso quiere decir darle la atención a productos como el plátano, inclusive la sachapapa y la yuca, como alimentos de consumo directo, transformados para diferentes usos en el consumo local, nacional e internacional.

Loreto es una o quizá sea la primera región productora de plátano en el país, pero sin embargo la transformación de este fruto se mantiene en el nivel más incipiente, más rudimentario. Piura ya le da una atención extraordinaria que compite con Ecuador y Colombia. La producción en niveles industriales los ha llevado a la implementación de grandes plantas para producir chifles (platanitos fritos en hojuelas) que los está exportado, transformar el plátano en harina con procesos mayores hasta darle el valor agregado mediante la aplicación de sabores para hacerla más digerible y por esa ruta tener presencia en el mercado mundial.

Para sembrar plátanos no se requiere de terrenos especiales ni diferentes a los que abundan en nuestra región; hay muchísimos en las 7 provincias de Loreto. Existen pueblos enteros deseosos de incorporarse a la cadena productiva agrícola y dedicarse solamente a producir plátanos en restingas, llanos y alturas. Es decir emplear sus tierras, hasta hoy ociosas para producir este fruto, siempre y cuando el Gobierno Regional de Loreto les tenga un mercado que garantice sus esfuerzos. Eso si, habrá que pensar que el Gobierno Regional debe ser un ente promotor en estos asuntos; abrir las puertas y presentar alternativas que favorezcan la presencia de capitales nacionales o extranjeros en la industria y comercialización de Loreto.

Las experiencias vividas en los países exportadores de plátano describen su crecimiento en base a variedades de su industrialización como la harina (en mezclas para consumo animal), hojuelas que pueden ser secas o fritas, en patacones crudos o prefritos congelados, en plátano verde conservado por frío y las ya conocidas harinas con diversos sabores de consumo humano. Y en esto estamos explicando solamente del plátano verde, nuestro conocido ingüiri y no del banano al que conocemos como guineo.

La implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos nos animará a impulsar con mayor decisión, mecanismos promocionales de inversión para competir de igual a igual -por qué no- en el mercado internacional.

Así como con el plátano lo mismo sucede con la yuca, que tiene un amplio mercado al que hay que llegar con valores agregados. Con fariña, tapioca o la misma yuca de calidad. En los grandes supermercados de la capital de la República, se encuentra yuca amarilla cultivada en la selva alta a la que sus comercializadores le dan un procesamiento especial para preservarlas; tienen etiquetas y hasta envolturas, pero en calidad distan mucho de las exquisitas que se producen en nuestras tierras.

En este caso se trata de una muestra pálida pero a la vez aproximada de la Región Productiva, donde los agricultores aseguran su cosecha en compradores-transformadores que le dan un tratamiento especial en plantas ubicadas en las zonas de producción de donde trasladan a mercados mayores. De esto seguramente conoce el presidente regional que puede haberle puesto el ojo a este producto para proyectar su consumo en mercados más lejanos, más rentables que los que habilitamos casi semanalmente en nuestras ferias agropecuarias locales. Esto por solamente explicar dos especies agrícolas que pueden ser parte del gran universo productivo regional.

Hablamos de una Región Productiva, probablemente con una visión distinta a la del mandatario regional, pero sugerimos que esta sea tomada como un aporte a las tantas ideas que seguramente deben llegar en cantidades navegables al gobierno de Iván Vásquez. Un plan de este tipo debe tener los conceptos de potenciación de la industria turística, de la forestal, de la piscicultura y el fortalecimiento de carreras profesionales tan importantes en esta conjunción como son las de Administración Empresarial, Contabilidad, Economía, Gastronomía, Marketing y Publicidad, Negocios Internacionales, etc., donde tienen lugar los actuales profesionales y los jóvenes deseosos de ser algo importante en la vida que actualmente se forman en las aulas universitarias.

Una Región Productiva, en la visión del presidente Iván Vásquez, es probable que tenga la apariencia de un sueño, tal como me describió en una noche de tertulia el consejero regional Noé Malpartida Sánchez, donde la febrilidad laboral desborda cualquier expectativa, en la que la mano de obra loretana es insuficiente para atender tanto trabajo en nuestros campos y se tiene que recurrir a peruanos y extranjeros llegados de cerca o de lejos. Esa Región Productiva descrita así, será la vivencia de un fenómeno social singular, donde la migración cambie de sentido, no más vaya del campo a la ciudad sino que desde donde sea camine hacia la selva nuestra.

3/1/08

CRÍMENES Y VIOLENCIA DE LA ÉPOCA DEL CAUCHO


Esclavizados indios huitotos en el Putumayo
al servicio de la Casa Arana
Los historiadores Gabel Sotil García y Humberto Morey Alejo, comentan que en las crónicas de los misioneros de los XVII y XVIII se habla que los indígenas jugaban con unas bolas que rebotaban debido a su elasticidad; eran bolas de caucho con las que pasaban momentos de recreación. Con ese mismo látex, los indios preparaban muchos objetos utilitarios de uso doméstico. Jamás se imaginarían estos hombres y mujeres que este producto natural, un par de siglos más tarde, sería la causa de muchos sufrimientos y de grandes desgracias para sus pueblos.

Las cualidades del caucho, cuyas características como la elasticidad, la impermeabilidad y la virtud de ser aislante de la electricidad, comenzó a industrializarse. Se manufacturaron en diversas maneras y productos. Pero los científicos no lograron perfeccionar su transformación sintética. Los trabajos de laboratorio no dieron resultados favorables debido a su poca durabilidad y su resecamiento ante el calor.

Pero fue el científico Charles Goodyear, en 1839, que descubre el proceso de vulcanización del caucho, que consiste en mezclar con azufre mediante calor, lo que da más elasticidad, durabilidad, resistencia y mayor uso. Así, con este descubrimiento comienza a florecer la industria cauchera y la demanda de la materia prima que se encuentra en los bosques de la Amazonía con su consiguiente secuela de depredación, crímenes y abusos. Allí también aparecen los grandes caucheros, llegados de aquí de diferentes puntos del Perú y de todo el mundo.

“Lo que caracterizó a esta llamada época del caucho, fue la contradictoria coordinación entre dos formas históricas: la del precapitalismo y la del capitalismo. Se establecería una relación entre formas de producción elementales y de formas de trabajos feudales y esclavistas, con la industria moderna de los países desarrollados. Este fenómeno desfasado entre el mundo desarrollado y subdesarrollado se acentuó en los años de 1880 a 1914, lapso que duró este proceso extractivo-mercantil”.

Durante ese periodo, el indígena fue un elemento importante, decisivo diría yo para el proceso de extracción. Fue la mano de obra barata y hasta gratuita, útil hasta el nivel de indispensable, casi siempre debido a que era el único que conocía la zona y podría localizar los árboles de jebe, así como subsistir mucho más tiempo en el interior de los bosques.

Los indígenas no estaban al alcance de las Leyes peruanas; es decir que eran peruanos de clase y valor diferentes. Casi todas las naciones étnicas de la Amazonía aún mantenían sus culturas ancestrales en las que ni siquiera existió alquiler del tiempo para el trabajo a cambio de una paga de dinero. Los pequeños, medianos y grandes caucheros de la época compraban materia prima a precios bajos y la vendían a precios altos.

“La explotación del caucho hizo integrar a la región con el capitalismo internacional, en momentos en que la integración con el resto del país era muy débil. Para la clase de poder de Iquitos, Liverpool o cualquier ciudad europea quedaba más cerca que la ciudad de Lima.”

Pero la dureza de los tiempos y de la naturaleza, hizo menos aliviada y -eso sí-, más dolorosa la vida en los bosques amazónicos de Loreto. El caucho trajo prosperidad a los patrones caucheros, violencia, criminalidad y permanente prepotencia de parte de ellos, así como también esclavitud y explotación incesante en medio de la población indígena.

En los años 20’s, cuando la crisis cauchera arruinó a muchos, llevándolos a la miseria y aparecían enfermedades como la lepra, muchos ex caucheros decidieron poner la atención de sus ojos a tierras del río Morona y consideraban que era posible trabajar en esa zona siempre y cuando se llevase a los nativos armas de fuego, mecheros, machetes y otras cosas de uso personal, pero eso sí, reconocieron que no debían entrometerse en sus asuntos y menos molestar a sus mujeres. Era un último intento por reavivar la llama económica de la explotación del caucho en tierras de la Amazonía peruana.

Los caucheros, todos o casi todos, fueron protagonistas de increíbles episodios. La historia inscribe nombres notables como los de Carlos Fermín Fitzcarrald López (1862-1897) y Julio César Arana del Águila (1864-1952), como los más crueles.

De Arana se dice que fue el responsable de maltratos y muertes de más de 20,000 nativos y se escribe que fue a manos de ingleses, que “hacían el rol de crueles esbirros y esto era curiosamente evidente, pues los guardias barbadenses, eran ingleses, aunque de segunda categoría, pero súbditos de la Corona de Inglaterra.”

Estos maltratos y crímenes fueron causa de una escandalosa denuncia del ingeniero norteamericano Walter Hardenburg, quien dijo ser testigo del genocidio permanente que se cometía en los fundos caucheros de la Casa Arana en el río Putumayo, de los secuestros y violaciones y de la explotación esclavista. En Iquitos, en febrero de 1,908, hace ya casi un siglo, escapando de los esbirros de Arana denunció todo lo que había visto. Situación que es cuestionable viniendo de Hardenburg debido a la trayectoria de su vida y el triste final de su existencia.

Sobre este tema, Moisés Panduro Coral, estudioso sanmartinense radicado en Iquitos, explica que “en el caso de la compañía de Arana, por ejemplo, ésta exportaba el caucho a Europa desde sus oficinas centrales en Iquitos o Manaos. El caucho provenía de dos almacenes centrales en el Putumayo: La Chorrera y El Encanto, que a su vez se abastecían de 20 puestos o secciones ubicadas al interior del bosque que estaban cerca de las casas comunales indígenas y distantes a varios días de esos almacenes. Los jefes de sección (el cuarto nivel en la estructura) ganaban comisiones según el volumen de sus envíos de caucho, y fueron algunos de éstos, los que ganados por la voracidad de la ganancia fácil y rápida cayeron en la vileza de las atrocidades y crímenes cometidos, que luego le fueron endilgados a Julio C. Arana.”

Panduro Coral trata de sostener la objetividad en el manejo del tema comentando que, “(…) nosotros juzgamos a Arana la demora en corregir la situación mirándolo desde el tiempo presente en que el Presidente de Directorio o el Gerente de una empresa tiene teléfonos satelitales, fax, sistemas de posicionamiento global, servicios de aviación, tecnología de caminos y otras facilidades logísticas que le permitirían conocer al instante las irregularidades que se producirían(…) estamos hablando de principios del siglo pasado, cuando no era posible ni siquiera la comunicación radiográfica con esas lejanas zonas y un vapor tardaba cerca de dos meses entre ir y venir del área donde se encontraban los almacenes(…) la explotación del caucho y por ende, el maltrato al indígena se daba tierra adentro a donde se llegaba por difíciles caminos y luego de varios días de penoso caminar.”

El notable comentarista añade argumentos que descubren el otro lado de la balanza en su esclarecedor abordaje sobre la criminalidad de Arana. “(…) los chantajes periodísticos que nos pueden ayudar a conocer un poco más acerca de las reales motivaciones de la denuncia (…) las complejas personalidades de los autores de los informes que se enviaron a Londres (Roger Casement, el cónsul inglés que murió colgado por la justicia de su país al ser descubierto como espía alemán y William (Walter) Hardenburg un inescrupuloso aventurero norteamericano que ofrecía al mejor postor las declaraciones juradas que incriminaban a la compañía de Arana), pasando por los jueces del proceso Rómulo Paredes y Carlos Valcárcel, integrantes del grupo de foráneos denominado La Cueva.”.

Así, de esta manera, en medio de contradictorias situaciones económico-geopolíticas y sociales, se desarrolló la época del caucho, el también llamado boom cauchero. Con sus virtudes, taras y otras complicaciones que dejó una profunda huella en la historia de nuestros pueblos.

Referencias extraídas de:

“Panorama Histórico de la Amazonía Peruana”, libro de Humberto Morey Alejo y Gabel Sotil García, Iquitos, marzo de 2000.

“Arana El Patriota”, comentario de Moisés Panduro Coral,
Iquitos, 2007.

2/1/08

SE INICIA EL NEGOCIO DE LA REVOCATORIA

La revocatoria manchada por malos ciudadanos

Con la puesta a la venta de los kits de revocatorias, se ha iniciado el negocio de aprendices de políticos, mercaderes y manipuladores de la opinión pública y de vivazos metidos al chantaje y la extorsión que se hace a los gobernantes de turno. Ahora la venta de los famosos paquetitos conteniendo material electoral para retirar el mandato otorgado a alcaldes, regidores, presidentes regionales y consejeros, ya no se hará solamente en Lima sino que se podrán comprar aquí en Iquitos.

El famoso instrumento es un paquete que contiene 13 elementos lo vende la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), tiene un valor de 76,93 nuevos soles (0.0219 % de una UIT) en Lima y de 82,13 nuevos soles (0.0234% de una UIT) en Iquitos. Una cómoda inversión para “apretar” el bolsillo de las autoridades elegidas el 9 de noviembre de 2006.

Ya hemos sido testigos en otras oportunidades de la forma tan mezquina e irresponsable como se instrumentó la norma legal para mantener en jaque a las autoridades locales y regionales. Si bien un mal gobierno creaba descontento en medio de la población, no es menos cierto que avivaba el ánimo del dinero mal habido entre malos “dirigentes populares” que encontraban la oportunidad para presionar mediante el chantaje de la revocatoria a quienes por su descuido o incapacidad de gobernar caminan casi siempre sobre la línea del desafuero.

En Loreto particularmente, hemos sido conocedores de más de un alcalde con pésimas conducciones que merecían ser revocados, con concejo y todo, pero que al final llegado los últimos momentos para el cierre del plazo, las listas de adherentes de caliente pasaron a hielo por la magia de birlibirloque y obviamente también por la calidez del bolsillo de la extorsionada autoridad que se sometía a un pago para evitar la presentación de los tan voceados kits de revocatoria.

Toda la payasada de adquirir kits de revocatorias, recopilación de firmas de adhesión y la vergonzosa utilización del pueblo para alimentar sus fines non santos, es un proceso que comienza a activarse ante los ojos pasivos de la sociedad civil en nuestra región.

Ya son bastante conocidas estas personas que viven de la manipulación y la extorsión, que sus voces como en otras veces cansonas, se sienten levantadas pidiendo la revocatoria. Para buscar una razón y entender lo que aquí digo hágase nada más la revisión de los antecedentes que están llevando a una decisión de promover revocatorias. Muchos de los llamados dirigentes populares que hoy pregonan el grito de revocatoria, han recibido negativas de parte de las autoridades en las “negociaciones” para el “manejo de las masas populares” en zonas de asentamientos humanos y esa negativa es la causa de la desgracia de los gobernantes. La maldición de estos sujetos explotó al punto de que en ese mismo instante juraron ataque despiadado a la gestión que no se dejó someter a sus deseos económicos.

Como se sabe, la consulta popular de revocatoria es el derecho de control que tienen los ciudadanos para destituir de sus cargos a autoridades regionales y municipales, tales como: presidentes, vicepresidentes, consejeros regionales, alcaldes, regidores (provinciales y distritales) y magistrados que provengan de elección popular.

Este argumento otorga a los malos ciudadanos un arma contundente con la que amenazan a las autoridades, las advierten que recogerán las firmas de los vecinos “que rechazan su gobierno municipal” para que en la consulta popular sean revocadas. En otras palabras utilizan el puñal o el revólver de la revocatoria para hacer la vida imposible a los gobernantes.

Esta tropelía, esta instrumentación de la población es un abuso que debe detenerse. Buscar los mecanismos para que esta situación sea impedida es una tarea importante que debe darse desde el Congreso de la República, donde dicho sea de paso se legisla únicamente para los intereses de unos cuantos que ocupan curules, los mismos que no tienen amenazas mínimas de revocatoria.

Mientras eso no suceda tendremos a malos ciudadanos pregonando revocatorias, no a favor del pueblo que sería lo ideal, sino en pro de sus bolsillos, tal como lo hacen algunos medios de comunicación y personajes que laboran en ellos que aprovechan la circunstancia para ganarse mucho, pero mucho dinero.

Esta figura sin embargo no debe desacreditar el desencanto de electores de cualquier jurisdicción de nuestra región, a causa de cualquier mal gobierno al que por el camino correcto se lo deba llegar a un nuevo ajusticiamiento del pueblo a través del voto que se dé en la consulta popular.