29/2/08

ASESINAN A LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO


La gallina de los huevos de oro
tiene muerte anunciada

La prestigiosa revista británica The Economist lanzó hace muy poco una advertencia preocupante en el sentido de que por el abuso y el maltrato al turista, éstos podrían ir a otra parte (a otro destino en el mundo).

El aprovechamiento desmedido que ofrece la oportunidad, hace perder a los empresarios del turismo en el país, la visión clara del buen trato y la necesaria continuidad de la presencia de los visitantes. Es imprescindible cuidar a la gallinita de los huevos de oro y no matarla esperando encontrar dentro de ella grandes barrotes o una mina de oro.

Cusco una de las ciudades más simbólicas del turismo peruano fue el centro de la atención –reciente- por sus reacciones ante la Ley de de Promoción de Servicios Turísticos y el alza en los precios de alojamiento en hoteles de cuatro y cinco estrellas.

La mencionada publicación explica en su edición de medio mes de febrero, las generosidades de nuestros atractivos en costa, sierra y selva, incluidas la buena comida, así como que remarca que la actividad turística se ha duplicado en esta década y en este último año es 20% mayor al 2007, pero no deja de advertir que esta industria puede convertirse en el peor enemigo del Perú.

Ante el advenimiento de dos cumbres mundiales en el Perú como la ALC-CUE y el foro APEC que traerá consigo la presencia de mandatarios y expertos de gobiernos de todo el mundo, pocos están contentos por la manera en que tratamos al visitante. Cusco irracionalmente ha paralizado (por una protesta manipulada por agitadores profesionales) los trenes que llevan a Machu Picchu, en un grave atentado contra la buena fe y las intenciones de los turistas que lo visitan, que de acuerdo a las estadísticas la cifra es interesante ya que bordea las 800 mil personas por año. Esa frustración (la de los turistas) puede ser fatal ya que esa desazón se puede multiplicar de forma geométrica extendiendo los comentarios negativos sobre la calidad de atención y la tranquilidad social en el Perú.

La revista británica da cuenta de información recogida en suelo peruano de que aprovechándose de las cumbres, los hoteles de “medio pelo” se “mandaron” a las nubes con precios que muchas veces superan en 10 veces sus tarifas regulares, llegándose a ofertar habitaciones hasta a 800 dólares por día.

Indecopi ha sido notificado para que esta situación sea realmente corregida a tiempo. La gallina de los huevos de oro es amenazada de muerte y eso es peligroso. No es el caso único del Cusco, es un síntoma extendido por todo el país y en el que se incluye a Iquitos y la amazonía peruana que no abandonó ese errado concepto del mal aprovechamiento de la oportunidad.

El momento es bueno para el país y particularmente, por lo que hablamos en este comentario, para la industria sin chimeneas. En Iquitos hoteleros y empresarios turísticos tienen la obligación de encarar la presencia internacional con serenidad, asumir con madurez su rol empresarial e invertir ante este compromiso que tiene el Perú. Invertir es responsabilidad del empresario, sabiendo que el dinero no retornará mágicamente al día siguiente de haberse inyectado, sino que tomará su tiempo y en ese recorrido debe ir construyéndose una industria seria de vigencia y respeto a los visitantes.

26/2/08

LA MONA DE PEDRO

La mona aunque la vistan de seda
siempre mona queda

Contrario a lo que dice aquel adagio “la mona aunque la vistan de seda, igual queda”, en nuestra sociedad la pinta es la que cuenta y no como dice la vieja canción nuevaolera que “la pinta es lo de menos”. Esto quiere decir que “como te ven, te tratan”. En Iquitos somos muy fijones o mejor diría nos fijamos más facilmente en la forma en que andan los demás, muy diferente a lo que pueda suceder en una ciudad mayor. Será por que somos parte de una ciudad pequeña fabricamos un infierno grande.

Alguien valoraba mucho el hecho de que una persona esté bien vestida y aventuraba un consejo. “No importa que sea cholito o negrito, pero si está bien vestido está mejor presentable” lograba razonar. Condición que explicaba de alguna manera una autoestima baja, por que no cuenta mucho como te vistas sino que como eres.

El ex regidor de Maynas, celebrado psicologo, estudioso profesional, Pedro Eduardo Francisco Avilés Aquije, en un comentario que por su valor social lo reconozco y aplaudo, hace la descripción de una anécdota suscitada en la ciudad de Lima, en la zona más distinguida de Miraflores que desnuda la crisis en la interrelación humana de nuestra sociedad.

La manifiesta discriminación es un azote cruel a nuestra realidad, donde infelizmente seguimos en el camino de las diferencias sociales, xenofobismos, racismos y en el que muchas veces somos protagonistas como verdugos de los demandados maltratos ocasionados por la equivocada apreciación y valoración a la forma en que vestimos.

COMO TE VEN, TE TRATAN. UNA REALIDAD DE NUNCA ACABAR

Por:
Pedro Avilés Aquije (*)
(*) Psicólogo -consultor y Asesor en Manejo de conflictos Masterprax.


Nos contaba un amigo que suele ser muy observador y crítico de manera que la gente adopta como prejuicio en su concepto de las personas que, por su forma de ser, vestirse o expresarse, siempre son blanco de la crítica o del clásico “espere un momento”, o “que desea usted hacer en tal institución”.

Dicho esto, nos ponemos a reflexionar acerca de como las personas que están en una recepción, o la vigilancia de ingreso a algún recinto- tanto del Estado como de la empresa privada-asumen como rutina diaria, un trato discriminatorio y hasta muchas veces abusivo con los clientes que pagan sus sueldos.

Este amigo, un día se presentó a una entidad bancaria vestido con un simple jean y sencilla camisa, un tanto arrugada-porque la moda así lo dispone-cuando fue frenado de inmediato por los vigilantes, al verle que su vestimenta era inadecuada, o “sospechosa”,y, claro que, muy mortificado, no obstante manifestar ser cuentacorrentista del banco de marras, aún así, no pudo convencer al susodicho “guachimán”(Tez trigueña, cabello lacio como mi amigo). Pero es que en los últimos tiempos, al guachimán se le ha dado tal “autoridad” que el maltrato que debe soportar el usuario o cualquier ciudadano de a pie, debe asumirlo estoicamente por muchos de ellos, hecho que pasa inadvertido para sus superiores, porque aducen de que “ese es su trabajo”y para eso se les ha contratado (¿). No es que se quiera pasar por encima de nadie, ni nada por el estilo cuando se ingresa a estas entidades, pero si se deben guardar las formas en el trato, para que no se convierta en un “mal trato” por quienes dicen cumplir órdenes de “arriba”.

Pero como mi amigo tiene fama de ser muy sarcástico y de aguantar muy pocas pulgas-actitud que no mostró la primera vez-a la semana se presenta nuevamente al banco de marras-en pleno centro de la élite miraflorina-pero vestido diferente con un elegante terno, y emanando un perfume de ésos que suelen promoverse en la TV de cable, que se muestran en las mejores perfumerías del mundo, haciendo un ingreso espectacular, donde los mismos guachimanes de la semana pasada abriéndole la puerta de vidrio, saludándolo con una venia y sonrisa de oreja a oreja, como diciendo, “este debe ser gerente, o amigo del Gerente del banco”.

Este nuevo hecho puso a mi amigo, no feliz, sino más bien irritable e indignado, porque una vez más quedó demostrado que en la sociedad todos te tratan como te ven, es decir, no puedes pretender ser una persona humilde en vestimenta, porque para otros ojos tú eres ese uno más de los millones de ciudadanos, que no obstante ser ahorristas o cuentacorrentistas de bancos o empresas financieras, tienen un trato discriminatorio, que no parte quizás de los propios guachimanes, -porque ellos solo cumplen órdenes-sino del sistema discriminatorio y xenofóbico que como mal ejemplo de países racistas, cunde en nuestra Patria.

Por eso todos debemos tener una autoestima alta, y no permitir que nadie nos humille, así sea el dueño del mundo, o el personaje que pueda ufanarse de ser autoridad.

20/2/08

IVAN Y LAS OREJAS DE PAPEL DE LOS MAESTROS

Maestros que no aprueben examen
con las orejas de papel

Hay que reconocer que Iván Vásquez Valera, presidente de la Región Loreto, cumplió un papel importante en la defensa justa de los intereses del magisterio loretano, en particular en el caso del afamado “tercio superior”. Aunque junto a él estuvieron otros 17 presidentes regionales, la voz de Vásquez Valera sonó a nivel nacional con otros homólogos suyos entre los cuales se contaba a Yehude Simon, presidente de Lambayeque, el más notable de ellos y delegado ante los órganos del Ejecutivo, exigiendo una justa aplicación de la norma.

El famoso Decreto Supremo 004 que privilegia la participación de los maestros egresados de Universidades e Institutos Superiores que hayan ocupado el tercio superior de notas fue rechazado por inaplicable en Loreto por Vásquez Valera, quien lo defendió por que no se ajustaba a la realidad de esta Región por excluyente e anticonstitucional.

Su voz se fue escuchando cada vez más y siendo objeto de mayor atención gracias a la pintoresca intervención del Ministro de Educación, contestatario vehemente que exigía sentencias penales contra las autoridades regionales que desacataran el mandato del Ejecutivo.

Iván Vásquez se la jugó, en eso no creo que haya alguien que lo dude y menos le niegue su decisiva postura de defensa. Los presidentes regionales reunidos este martes en Lima decidieron luego de un encuentro preparatorio asistir a la Comisión de Educación donde reprocharon ciertas poses del Ministro Chang y con quien se volvieron a ver las caras en la reunión con el presidente del Consejo de Ministros, que puso fin al entredicho y la medida sumamente polémica del gobierno alanista.

La situación ha quedado clara y no deja mucho para la conversación. La lucha de las autoridades de gran parte de las regiones del país ha obtenido frutos, felizmente sin violencia. Los maestros podrán ser nombrados en la carrera pública magisterial si es que obtienen en el examen una nota mínima de 14, hasta cubrir las vacantes que se señala en el Decreto Supremo y podrán participar en el proceso de contratación los maestros que en la evaluación del 9 de marzo logren notas de aprobación que estén mínimamente entre 11 y 13.9 puntos.

No le quedó otra cosa al gobierno que excusarse de su retroceso en la aplicación de la norma diciendo que estas decisiones son complementarias. Torpezas o cortinas de humo?, la pregunta deja abierta a las especulaciones, en el sentido que si realmente el Ejecutivo se equivocó al tratar de seleccionar los talentos para que sean nombrados en la carrera pública o si es que todo esto se hace para alentar la figura política de Jorge del Castillo, alfil de Alan García de quien se dice alista fuerzas para el 2011 y que con éstas lo que ha hecho es alimentar su imagen de concertador de voluntades.

El sustento, razonable talvez, del gobierno aprista es la búsqueda de una mayor calidad educativa en el país, pero partiendo de una realidad impropia. No siempre los que acaban su carrera ocupando los 3 primeros lugares, o sea en el tercio superior de notas, podrían ser competentes o mantenerse actualizados en el ejercicio profesional. Además que la visión del Estado se difumina en el sentido de “sentenciar” con la exclusión a quienes no tienen estos requisitos. Y algo adicional, nadie garantiza la calidad de universidades e institutos superiores, de los tantos que hay, que sirven como referentes selectivos.

Lo importante es que Loreto tiene una realidad diferente a muchas otras regiones del país y que en esa sencilla premisa se valió Iván Vásquez para asumir su papel de gobernante y defensor del interés colectivo, del bien común. Los maestros ya han conseguido con esto la oportunidad de la equidad en este proceso, se han puesto parámetros cuantitativos para los nombramientos y contrataciones. Ahora la pelota está en el campo de los profesores que deben estudiar lo suficiente para acceder a las plazas de nombramiento y contratación. De lo contrario deben ir al rincón de la vergüenza por la incapacidad y a las orejas de papel, que por castigo debería poner el presidente regional a cada maestro desaprobado.

LOS TIEMPOS CERCANOS DE LA CARRETA EN IQUITOS

La vieja carreta recorre Iquitos,
en los años 60´s

Se dice “de los tiempos de la carreta”, y lo hacemos cuando nos referimos a viejas épocas. Las de Iquitos no son tan añejas, a pesar de ser una ciudad con un trazo urbanístico muy europeo y de una modernidad relativa, la carreta como vehiculo de locomoción citadina ha jugado un papel importante.

Aún en los años 60 he podido ver transitando por las céntricas calles iquiteñas las carretas haladas por caballos, ciertamente con muchas más limitaciones territoriales que las que describe Javier Dávila Durand en esa valiosa recopilación contenida en la revista Proceso, en su edición de colección publicada en 1998 por el centenario de Iquitos como capital departamental, ya que en los viejos tiempos disponían de cualquier calle de la urbe.

De caballos y carretas solo nos queda en la memoria algunas imágenes, sonidos y aromas y en los registros históricos algunas fotografías en tono sepia que hablan de su antigüedad con carretas en diversas circunstancias. En este nuevo envío periodístico, presento un artículo al que encuentro sumamente interesante que describe una pequeña parte de la vida citadina iquiteña del siglo pasado.

EL SERVICIO DE LA CARRETA (1)

En los inicios de Iquitos, en ese instante prolongado en que batallaba para dejar de ser una aldea y convertirse en una ciudad, el servicio de carreta cumplió un papel esencial como medio de transporte. Un medio que trasladaba carga, que ofrecía el servicio de agua de los manantiales y que hasta participaba en las celebraciones carnavalescas.

En la urbe de entonces existían los correspondientes puestos de carretas a donde el usuario acudía para contratar los servicios de dicho medio. Uno de esos puestos, en la década del 50, estaba en la calle Morona. Allí había un letrero que decía: “Estación de Carretas”. Allí permanecían los dueños de las carretas, con sus mulos o caballos, esperando la llegada del cliente.

El arribo del automóvil y la pavimentación de las calles fueron letales para la sobrevivencia de ese medio de locomoción. En determinado momento la carreta se convirtió en una especie de bestia negra, por que maltrataba la calle con su peso.

La carreta tuvo que someterse a esos designios urbanos y radicarse en las calles de tierra. Poco a poco fue perdiendo vigencia. Y hoy en día es casi un milagro encontrar una carreta en algún tramo de la carretera que va de Iquitos hacia Nauta.

(1) Javier Dávila Durand, 100 AÑOS DE GENTE, casos, cosas. Publicado en Revista Proceso Año XXXII, Nº 81. Enero – Febrero 1998. p.p. 36.

12/2/08

¡NO TENGO TIEMPO!!!

Destruimos el reloj del cotidiano de
nuestras vidas

La falta de tiempo en tu actividad del día es algo que se ha puesto siempre en el argumento de las personas como disculpa por el incumplimiento de algunas tareas. Mi padre suele decir, por que gracias a Dios aún está vivo, que siempre hay tiempo para todo, que no es cierto aquello que me falta el tiempo para hacer algunas cosas. Con el paso de los años, ese consejo paternal fue calando en mi y haciéndose cada vez más importante y su aplicación imprescindible.

“La administración del tiempo” es el titulo de un libro que como valioso consejero entregó su autor a la sociedad del mundo. Quienes tuvieron la suerte de leerlo podrán haber encontrado explicaciones y tips sumamente valiosos para su aplicación en el cotidiano, especialmente de aquellos que no llevan una vida rutinaria sino que al contrario forman parte de la vorágine de esta moderna sociedad de alta competencia que corre y corre, aplasta y devora.

Los seres humanos somos comparados como cazadores, en medio de este mundo que extiende los cronos como una especie de espada de Damocles y el reloj como la misma espada que te arrincona para ponerte contra la pared. Los unos que podríamos ser cazadores de hormigas que se pelean contra el tiempo (el que se utiliza todo el bendito día) dedicado a perseguir y acabar con las pequeñas cosas y situaciones que te da la vida, y los otros que son cazadores de elefantes que luchan con tino, inteligencia, orden, paciencia para resolver los grandes problemas diarios y tareas que da la vida. Una analogía o metáfora que ubica bien los temas que tenemos que resolver entre los pequeños y los grandes, cuyas soluciones nos elevan o en caso contrario nos mantienen en el rango inferior.

“No me alcanza el tiempo ni siquiera para acudir al baño” escuché decir a una persona, ejecutiva ella y responsable de un equipo empresarial que es sometida a trabajos cuya política es la presión para la obtención de resultados. No me pareció correcta su apreciación por más metafórica que haya sido la intención. Conducir un equipo humano por más pequeño, mediano o grande que sea no puede asfixiar, no puede liquidar tu tiempo ni someter tus nervios al estrés. La delegación de responsabilidades para atender las tareas es entregar a cada quien la atención de cosas pequeñas que sumadas dan el todo que es la gran empresa. Esa entrega de responsabilidades es poner delante de los trabajadores las hormigas para que sean cazadas por ellos y dejar para la persona ejecutiva la caza de los elefantes que son las grandes ocupaciones y relaciones que tiene la empresa.

La administración inteligente y racional de los tiempos ayuda a conducirse mejor y adecuadamente, dándose espacios para análisis, proyecciones de crecimiento, supervisiones y revisión de planes superiores que beneficien a la empresa y eleve los resultados de gestión.

El orden de la administración no solo, como debe ser, parte desde un escritorio muy ordenado, de la formación, de una mejor comunicación y de la concentración, sino que de una adecuada planificación y el manejo de tiempos. Para que esto suceda es valiosa la idea de utilizar las mejores capacidades de los que conforman el equipo a fin de potenciarlas y hacer que cada uno de ellos se entregue a tareas que deban resolver con eficiencia y puntualidad.

En la búsqueda de calidad, los premios y el reconocimiento no llegan por la cantidad de horas entregadas al trabajo sino por logros obtenidos en el menor tiempo posible. Un trabajador fue regañado alguna vez por trabajar hasta 12 horas al día. Le indicaron que lo que cuenta no es la cantidad, sino que la calidad; concepto tan importante y útil en el desarrollo empresarial. Queremos más calidad, resultados y mucho menos cantidad. El tiempo es oro, por lo tanto riqueza y hay que cuidarlo, hay que administrarlo y darle la mayor rentabilidad.

7/2/08

EL TREN EMBLEMÁTICO DE LA HISTORIA DE IQUITOS

Vista del ferrocarril urbano de Iquitos en plena manifestación
de adhesión a la gesta histórica de “La Toma de Leticia”
(Colección: Allen Morrison)



Muchas fotos de poca difusión (“casi inéditas”) pude encontrar sobre el tren de Iquitos revisando archivos en Internet y extrayendo de libros, revistas y fotos “químicamente puras” que las guardaba orgullosamente en el CPU de mi computadora personal. Me aprestaba a publicarlas pero infelizmente algún caco criollo, osado ladrón, uno de esos pillos envueltos de miseria económica y espiritual me adelantó, me “visitó” y en complicidad con la noche, la tranquilidad de la zona se llevó el bendito aparato, con toda su valiosa memoria.

Pero al trasto con eso. Lo que me motiva es presentar algunos rasgos vivenciales en nuestra sociedad iquiteña ocasionados por el tren urbano, al que llaman algunos historiadores amazónicos como el “tren liliputiense”, seguramente en alusión a lo pequeño que era y claro por lo de liliputiense en referencia a los menudos habitantes de las fantásticas tierras del Liliput de la novela del gigante Gulliver. La característica de estas unidades en Iquitos es que se usaron locomotoras a vapor para movilizar los vagones de su sistema ferroviario a diferencia de otras ciudades del Perú en que se utilizó tracción animal para mover los vagones.

De ese tren se habla de haber sido parte de las manifestaciones del levantamiento iquiteño para recuperar Leticia, como una expresión patriótica de defensa de la soberanía peruana, en el que la población se movilizó para despertar su malestar por lo que sucedía entre nuestros gobernantes y los del país vecino. Es precisamente que aquí presento una fotografía que fue tomada en 1932 y muestra a los pobladores en plena manifestación.

Se comenta de haber sido siempre elemento del solaz y esparcimiento de los habitantes de esta hermosa ciudad o ser vehiculo que servía de transporte fúnebre como reporta la historia “a la muerte del señor Alejandro Márquez y Gonzáles, varón conocido y sujeto importante en la vida de la ciudad, como fue agente de Aduanas y también ejerció muchos cargos en la Administración Pública. Su cuerpo inerte fue trasladado en una de las unidades del ferrocarril urbano.”, según descripción de Percy Vílchez Vela, en la revista Proceso de 1998.

El tren es un buen referente de la historia iquiteña, de su transición de aldea a ciudad. Solamente tuvo una vigencia de 30 años y fue inaugurada en 1905. Sobre este ferrocarril viajaban elegantemente vestidos los que más tenían y también los que menos poseían, pero casi siempre vestidos con la elegancia de la costumbre muy ceñida a la de los europeos, con sombreros de sarita, bastones, los hombres vestidos de ropa clara, algunos con finos calzados y otros a pie desnudo; amplios sombreros femeninos, vestidos extendidos y con encajes finos, hábitos irrepetidos pero que encantadoramente forman parte de nuestro pasado.

MEMORIA DEL TREN (1)

En el catálogo de nostalgias de la ciudad, circula un tren novedoso y perdido, siempre esperado y urbanamente espectacular. El tren cumplió varias funciones desde su llegada hasta una ciudad que hasta entonces tenía a las carretas como medios de locomoción. El tren arribó a Iquitos en 1904 y entonces en la ciudad aparecieron los rieles por donde iba a pasar el tren que se adueñó de la imaginación de los iquiteños. La estación de su partida o de su llegada era un ambiente del aserradero de Puritania.

El tren transportaba carga y pasajeros, sobre todo los domingos e inclusive llegó a transportar finados al cementerio.

El momento del tren es uno de los instantes interesantes de esta ciudad, en la medida que quedó en el imaginario popular después de su desaparición. Sobrevivió al desastre y se incorporó a la vida de las generaciones sucesivas

Del tren iquiteño quedan hoy registros de fotos que muestran la locomotora, el mismo tren en marcha, los pasajeros embarcándose para un paseo, los rieles.

Queda todo ello como una muestra física ya desaparecida, pero en la imaginación de los hombres circula un tren agrandado por la nostalgia y convertido en leyenda por el paso de los años. Hoy es un simple y olvidado monumento en la plaza 28 de Julio.

(1) Javier Dávila Durand, 100 AÑOS DE GENTE, casos, cosas. Publicado en Revista Proceso Año XXXII, Nº 81. Enero – Febrero 1998. p.p. 42.

6/2/08

LA BASURA DEL ALCALDE DE IQUITOS

La basura inunda las calles de Iquitos.

Las cerca de más o menos 200 toneladas de deshechos que produce diariamente Iquitos se están volviendo un problema político, logístico, de ornato y fundamentalmente de salud. El apresuramiento, inmadurez, poco criterio o equivocado manejo de la administración municipal están llevando a un estado caótico a esta ciudad luego de una decisión adoptada por la Corte Superior de Justicia de Loreto que admitió una demanda sobre el cierre del botadero municipal que funciona en la entrada de la carretera que lleva desde Iquitos a Nauta.

El alcalde Salomón Abensur Díaz ha reaccionado frente a la decisión judicial con una pantomima o un remedo de protesta y de forma abierta o asolapada mandó a la calle a trabajadores de la empresa contratada para el recojo de basura y a los mismos obreros municipales para apostarse frente a Palacio de Justicia para que sean ellos los que pidan se revoque la decisión. Salvo que mi interpretación o presunción de los hechos esté fuera de lo cierto. Una presión insensata e ilegal que el alcalde sabe que debe resolverse con una apelación a instancias judiciales y no con el sacrificio al que somete a humildes trabajadores.

Lo que parece ser una rabieta infantil pone en grave riesgo la salud ambiental de la población de Iquitos y de los distritos de la metrópoli de la capital loretana. Se podrá pensar que con este tipo de medidas se puede poner fin a la controversia?. No, sencillamente no. No se puede ni se debe subestimar la inteligencia de la población intentando confundir las competencias de los organismos del Estado. Mientras que por un lado están los Gobiernos Locales que son los que administran la ciudad bajo normas legales que señalan sus obligaciones y sus derechos corporativos, por otro está el Poder Judicial que administra justicia; en ambos casos las administraciones pueden ser buenas o malas, pero hay que respetarlas.

Tras un fallo hay otras instancias donde existen posibilidades de revertir las razones; así es la justicia y eso lo sabe el alcalde Abensur Díaz y si no sabe hay abogados en su entorno que pueden explicarle con meridiana claridad qué es lo que se debe hacer frente a un cuadro judicial de estas características. Particularmente no estoy de acuerdo con la posición protestante del burgomaestre iquiteño, tampoco con la decisión judicial. Sí estoy del lado que el botadero municipal deba ser reabierto pero con la toma de medidas de prevención de la contaminación ambiental y que éstas no afecten la ecología de la zona y fundamentalmente la salud de la población.

La acumulación diaria de 200 toneladas de basura dispersas en las calles y viviendas de la ciudad no es una buena forma de protestar. Si el alcalde desea manifestarse contrario a la decisión judicial debe utilizar los recursos que la Ley y la Constitución le otorgan como ciudadano o autoridad que representa a la ciudad y no poner como entrecuerpo la integridad de los vecinos, su salud, el ornato y el buen nombre de la urbe. Una actitud de este tipo no parecer ser en contra la decisión judicial sino que semeja una represalia contra el vecino, quien no es culpable del desconocimiento de la Ley de sus autoridades municipales.

Finalmente una reflexión: Si de hacer política se trata, los gobernantes deben actuar con responsabilidad e inteligencia, utilizando gestiones válidas y legales. Hacer política desde el gobierno es actuar con responsabilidad y respeto a la población que los eligió.

5/2/08

CAUCHO ENTUSIASMÓ A HENRY FORD

Vista del jirón Próspero de Iquitos,
a principios del siglo XX

En Iquitos siempre hemos vivido respirando algunas costumbres llegadas de tierras remotas. Esto sucedió desde tiempos remotos en que eclosionó la época del boom cauchero. Es suficiente con mirar los trazos de nuestras calles, y nos encontramos que se trata de una ciudad que posee una arquitectura urbanística con características similares a otras del Viejo Continente.

Y precisamente en medio de esos aires, de nuestras costumbres y exquisitos gustos, es que aparecieron algunos adelantos de la tecnología. Más allá de la segunda década del pasado Siglo XX, los iquiteños ya esperábamos entusiasmados la presencia de las primeras unidades motorizadas y quizá el montaje de una planta ensambladora de los autos del magnate Henry Ford. Algo talvez sobredimensionado para los iquiteños de la época, pero que fue parte de la noticia y el comentario de esos tiempos, tal como lo describe el periodista e historiador, Percy Vílchez Vela, en el comentario que nos honramos en reproducir.


La noticia del día
[1]
FORD QUISO TRAER AUTOS PARA REEMPLAZAR TREN DE IQUITOS

Los diarios de la ciudad comentan optimistas sobre una noticia sensacional y esperanzadora que en un dos por tres puede convertir a Iquitos en un centro de la industria prestigiosa. Es que el magnate Henry Ford ha declarado que dentro de poco instalará una fábrica de automóviles en estos lares. Las primeras unidades que vendrían serán los autos Lincoln, Sedan, Ford y los potentes y vigorosos tractores Fordson.

El anuncio es decididamente alentador y caería de perillas a una ciudad que tanto necesita del aporte de los potentados. En la memoria de muchos de los que viven en la urbe está todavía fresco el día en que arribó por primera vez una cosa con ruedas que se movía sin que nadie lo jalara o empujara. Era una extraña carreta que no requería de caballos pero sí de un conductor experto. Los iquiteños se detenían a ver pasar asombrados esa rareza. Sólo después supieron que se trataba de un auto.

El mercado automotriz no conoció mayor incremento, pero hay mozalbetes avezados que se dedican a un peligroso juego que consiste en esperar el arribo de los autos hasta el último minuto y, faltando poco para que sean arrollados, se arrojan a un costado. Los temerarios no hacen caso de nadie y ponen en riesgo sus vidas, porque en cualquier momento pueden fallar en el cálculo tiempo y la distancia.

Otros jovenzuelos se han alocado con esa presencia inesperada y tienen la costumbre perniciosa de entrar a los carros para convertirse en pasajeros altaneros y prepotentes que desde allí insultan a los demás, arrojan groserías contra las damas, ejecutan gestos obscenos.

Todos en la ciudad esperan que el señor Ford arribe lo más pronto posible y que las autoridades tomen cartas en el asunto para evitar los desmanes de esa gente que hemos mencionado. El servicio que se viene sería de ayuda para la gran ciudad pues el tren urbano es ya insuficiente y los autos todavía no pueden prestar los servicios masivos que tanto se requieren. “El Eco” (diario escrito local) es uno de los medios más entusiastas con el arribo del magnate yanqui y, bastante entusiasmado, sostiene que se avecina el tiempo de florecimiento de una industria que tiene mucho futuro en el mundo.


[1] VILCHEZ, Percy. Un momento de Iquitos (basado en el 9 de noviembre de 1926). Publicado en Revista Proceso Año XXXII, Nº 81. Enero – Febrero 1998. p.p. 14.