30/9/07

UN REY VIVIO EN LA AMAZONIA, FUE UN ESPAÑOL JIBARO


Alfonso Graña, Alfonso I, "comparece" ante la máquina de escribir de
Cesáreo Mosquera, al lado de dos jibaros que lo
acompañaron a Iquitos. Relata sus vivencias.

No solamente fue Francisco Pizarro el que llegó analfabeto al Perú. Junto al conquistador otros más no sabían leer ni escribir. Eso ya no sorprende en nada. Lo que advertí hace poco con asombro es que otro español haya calado en tierras de la Amazonía peruana siendo ajeno a la lectura y la escritura, ignorante en estas mínimas prácticas de la educación y dicho en una sola palabra: analfabeto.

Así como Pizarro, este personaje llamado en vida Alfonso Graña vino a conquistar y es más a ceñirse sobre su testa la corona de Rey. Sin duda un paralelo propio del aventurero y audaz que vino en busca de fortuna y vaya que sí lo logró. Su vida se ha hecho para una historia de cine, por su contenido de aventuras como esa de haber llegado a Iquitos como cauchero y terminado en 1934 como el rey Alfonso I sobre 5,000 indios jíbaros.

En sus comentarios sobre la sorprendente historia de los gallegos emigrados en busca de mejores tiempos, el comentarista Álvaro Otero, habla de Alfonso Graña como el analfabeto que dejó la iberia española y de forma asombrosa aprendió a leer y escribir en nuestra selva profunda, allí donde los indios no sabían de lectura y escritura. Dice que las tribus jíbara, huambisa y aguaruna de la provincia de Alto Amazonas, caracterizadas por guerrear sin detenimiento y luego reducir las cabezas de sus derrotados, acataban sus órdenes “con respeto y cierta reverencia”, pues veían en él a un hombre blanco excepcional que era inmune a las fiebres, al veneno de las arañas más crueles o a la furia de los pongos (rápidos) tan comunes en la zona donde vivía.

Fue en la vida real un Tarzán, el célebre personaje de la novela de Edgar Rice Burroughs pero a diferencia de éste, Alfonso Graña no vivía con los monos ni con Jane, lo hacía con los indios amazónicos y “se encaprichó con él la hija del jefe de la tribu”.

En el libro “Alfonso I de la Amazonia. Rey de los jíbaros” de Maximino Fernández Sendín se dice que “a finales del siglo XIX emigra a las Américas, recala en Belén de Pará y un tiempo después se traslada a Iquitos (Perú), donde está documentado que se encuentra en 1910 y trabaja en distintos oficios, incluido el de cauchero”.

Se dice que en nuestra Iquitos, “reside Alfonso Graña durante una década y traba profunda amistad con otro personaje de novela: Cesáreo Mosquera.”. Recuerdan la librería Mosquera de la segunda cuadra del jirón Próspero?. “Originario de una parroquia cercana a Amiudal, Mosquera era un ferviente republicano que había hecho la guerra en Filipinas antes de asentarse en la capital del departamento peruano de Loreto, donde había formado una familia y fundado la célebre librería Amigos del País, verdadero centro de reunión de la colonia española que acudía allí para enterarse de las últimas novedades de la patria y leer con fruición las novedades del Ya o El Sol.”

Cuando el precio del caucho cae en el mercado internacional, Iquitos declina en su economía y las posibilidades de Graña se ven afectadas hacia 1920 por lo que decide buscar nuevas oportunidades adentrándose en la selva. No le interesó hasta dónde llegar, lo que importaba era buscar mejoras formas de vivir. Pero cómo es que llegó a estar entre los jíbaros?. Se dice que viajaba con un hombre y de pronto se encontró en medio de una de esas guerras dadas entre tribus amazónicas, el hombre que lo acompañaba murió en la refriega y él salvó de morir y la hija del jefe indígena se enamoró de él con lo que sobrevivió.

Dicen los escritos que Graña “era un hombre alto y delgado, la apostura le venía de familia, conocida en la remota aldea natal por el apodo de los chulos. Le gustaba –quizá herencia del padre, sastre– vestir elegantemente, y se tocaba con unas gafas redondas que le daban un aire intelectual. Esa imagen, al parecer, le libró de morir a manos de los feroces jíbaros, y su audacia e inteligencia le servirían para suceder a su suegro a la muerte de éste”.
El periodista y escritor Víctor de la Serna comentaba que su desaparición de la urbe iquiteña fue tan notoria que el mismo amigo cercano, el librero Mosquera, no podía dar razones de su paradero. Solamente al cabo de unos años de su ausencia se supo que “allá por la gigantesca grieta que el Amazonas abre en el Ande, hacia el Pongo de Manseriche, vivía y mandaba un hombre blanco. Graña era el rey de la Amazonia. Y entonces un día, hacia Iquitos, avanzó por el río una xangada con indios jíbaros, muchas mercancías (…) y Graña. Lo reconocieron sus amigos y, sobre todo, con doble alegría, Mosquera”.

Por su audacia e inteligencia, algo que sus mentores lo resaltan, “Los indígenas lo adoraban y seguían a todas partes”. Eras de esos hombres que “metía en el bolsillo” a sus “hermanos” jíbaros o huambisas congratulándolos con viajes y contactos con la civilización urbana. Dicen que “En la ciudad les curaba las úlceras de las piernas, les cortaba el pelo, les invitaba helados y los llevaba al cine. Por las tardes, los huambisas se vestían de frac y sombrero de copa de los masones de la colonia española y salían a pasear en el Ford 18 descapotable cedido por Cesáreo Mosquera”. Sorprendente actitud que fortalecía su “jerarquía” indígena.
Su presencia en la ciudad, no solamente era la diversión que causaba reencontrarse con la cultura occidental, sino que alimentaba su espíritu fenicio. Llegaba a Iquitos unas dos veces por año y lo hacía con un gran cargamento de carne del monte, pescado salado, monos, venados, bueyes y motelos; “siempre rodeado de jíbaros que mostraban a las asombradas hijas de Mosquera las tzantzas o cabezas reducidas. Nadie sabía dónde vivía exactamente, pero se movía sobre todo en el entorno del Pongo de Manseriche, el terrible rápido a 10 jornadas enteras de canoa, río arriba, desde Iquitos” comentan sus biógrafos.

El respeto que tenían los jíbaros por el gallego era grande, por que veían en él su tremendo valor para enfrentar y vencer la naturaleza. Dicen que su valentía era incomparable en la época, en la que sobre una balsa atravesaba el Pongo de Manseriche sin ninguna atadura que lo proteja del mortal peligro. Recorrer el Pongo en esa condiciones es navegar “Diez kilómetros de violentos remolinos, rocas, torrentes…”, como lo describe Mario Vargas Llosa en su novela “La Casa Verde”.

Muy hábil, para ganarse el corazón de los indios, los enseñó a mejor utilizar la sal, indispensable para conservar el pescado y la carne, y valiéndose de las dotes de persuasión y su capacidad de mando redujo los conflictos entre aguarunas y huambisas.

Lo que se sabe de Graña en gran manera se lo agradecemos a Mosquera, el librero gallego de Iquitos quien cada vez que llegaba Graña a la urbe lo sentaba frente a él para recoger los relatos de sus aventuras, las escribía en una moderna máquina (la de esos tiempos). Ojo que Cesáreo Mosquera tenía aficiones de cronista, a pesar de haber conocido la lectura y escritura ya de mayor, lo que nos ha permitido el conocimiento de estos pasajes históricos redactados con abundancia de fallas en la ortografía.

De acuerdo a lo leído sobre el Rey Alfonso I de los Jíbaros Amazónicos, las noticias de hoy sobre las protestas indígenas por el uso de sus tierras en la búsqueda petrolera son cosa muy añeja. El mundo sabía del dominio de Graña en territorios indígenas, especialmente sobre zonas de probable riqueza de petróleo. Los vínculos poderosos del gran Rockefeller tendrían que llegar hasta él porque era necesario negociar para ingresar a la provincia de Alto Amazonas y explorar en el subsuelo los gigantescos bolsones de este hidrocarburo. “Cuando en 1926 la Standard Oil (la petrolera propiedad de los Rockefeller) quiso explotar los supuestos pozos petrolíferos del Alto Amazonas tuvo que pactar con Graña, y gracias a él pudo hacer los sondeos” porque de esa forma se evitaría que las tribus atacasen a los expedicionarios, en sus dominios el Rey Alfonso podría proveerles de víveres y algo más valioso que él sabía que era de dónde brotaba petróleo de la tierra con suma fluidez.

Años después, una expedición apoyada por el gobierno de España, destinada a efectuar estudios sobre las riquezas y la vida en la Amazonía continental despierta la atención de los gallegos en Loreto. El librero Mosquera y el monarca de los jíbaros se autoreclutan en la misión. La junta denominada “Expedición Iglesias al Amazonas” que es liderada por el famoso aviador Francisco Iglesias Brage, busca conocer todo tipo de aspectos de las vivencias de los selváticos como las costumbres de los indios, distancias físicas, fauna, forma de las embarcaciones e investiga entre los jíbaros sobre la técnica que tienen para reducir las cabezas o los efectos de la ayahuasca, planta de la que dicen “que no se toma para curar, sino para soñar”. Dicen los escritos de la época que entre los traductores jíbaros que mas colaboraba había un joven con mucho parecido a Graña, de quien suponen sería su hijo.

Graña para eso, era todo un personaje en el mundo. Respetado de una manera singular. Algo que acrecienta su poder. Durante el conflicto con Colombia en 1933, un avión de la Fuerza Aérea del Perú se estrella en medio de la jungla y en la caída muere el piloto y el mecánico queda muy herido, esto es avistado por Alfonso Graña y con una cuadrilla de indios acude a rescatar al sobreviviente.

“Fue entonces cuando Graña toma una decisión con la que alcanzaría una fama imperecedera. Embalsama el cadáver con la ayuda de los indígenas, ordena recoger los restos del hidroavión y los embarca junto al ataúd en una balsa. En otra, monta un segundo avión de la misma cuadrilla que había sufrido desperfectos tras el amerizaje de emergencia, aunque sin víctimas. Y con esa frágil flota se dispone a hacer lo que parecía imposible: cruzar el Pongo de Manseriche.

Después de una semana llega a Iquitos y es recibido por una multitud que reconoce la valentía de Graña que arriesgó su vida con el propósito de entregar el cadáver a la familia del piloto, que tenía grandes vínculos en las altas esferas del gobierno peruano que prontamente reconocería la “soberanía” de Graña sobre territorio jíbaro y la explotación de sus salinas. El piloto fallecido se llamaba Alfredo Rodríguez Ballón, y el aeropuerto internacional de Arequipa lleva hoy su nombre.

Dicen que Alfonso Graña no pudo disfrutar mucho de su gloria, ya que murió poco después en noviembre de 1934, de acuerdo a lo descrito por el español Luis Mairata, residente en Iquitos quien dice en una carta que murió “cuando se dirigía a su fundo del Marañón. El pobre padecía cáncer de estómago y no tuvo remedio”.

Su amigo el librero Cesáreo Mosquera había viajado en junio de ese mismo año a España, con la intención de quedarse. La Guerra Civil lo hizo huir a Portugal, y de ahí, de nuevo, a Brasil. Nunca regresaría a España. Murió en Iquitos en 1955. La librería Mosquera sigue ahí, sus hijas que la administraban por muchos años, ya no están, aunque con el nombre cambiado la librería Mosquera sigue pero ahora se llama Tamara.

29/9/07

HA MUERTO “LA ESTRELLA DE LA AYAHUASCA”

Norma Panduro Navarro, la Estrella de la Ayahuasca, la última sacerdotisa de la Amazonía ha muerto. El sábado del final de septiembre de este año, cerca de las 10.30 de la mañana, mientras una lluvia bañaba Iquitos como acusación del llanto de la naturaleza, su corazón dejó de latir. Su luz de mujer sencilla no volverá a brillar más, pero su legado de sabiduría en temas de la medicina natural quedará en la herencia de quienes más cerca estuvieron de ella. Su clínica al servicio de la naturaleza queda allá en medio de la densa selva de los interiores verdes de la carretera que une a Iquitos con Nauta, en Loreto, como un templo que debe ser cuidado y desarrollado en el tiempo.

“Eres una yana puma” le dije para valorar su vigoroso espíritu en una de las últimas conversaciones que tuve con ella en el mes de su muerte. Ella me respondió “No. Soy una liana, soy la ayahuasca hecha mujer”. Sonriente, casi siempre, pero muy firme en sus ideas y proyectos de vida. Se identificaba con la naturaleza de forma abierta y sincera. Para muchos fue una mezcla de realidad y leyenda. Dicen que en las noches, allí en medio de la selva loretana, al dormir muy temprano, su alma se lanzaba al vacío transitando muchas horas en las alturas de los árboles.

Norma Panduro ahora no es un mito, quizá lo será después, pero todos sabemos que fue una realidad que con la bandera del Perú recorrió el mundo transmitiendo sus experiencias tan valiosas entre académicos de todo tipo, especialmente de los profesionales vinculados a la medicina y al ser humano. Estuvo en Europa, en España, Holanda y Bélgica. Elegida como una de las mejores shamanas del mundo, participó en conclaves frente a auditorios de notables, de expertos y profanos.

Me vinculé con ella hace casi 10 años. Su humilde figura no me hizo alejarme de la atención que sin distingo siempre doy a las personas y de forma impensada nos compenetramos en una gran amistad, ahora aislada por la muerte. Me la presentaron para contribuir con la edición de su libro, el primero que publicó y en la que me dio el honor de ser su presentador, allá en julio de 2001.

Con Norma emprendimos muchos proyectos, así como ella lo hizo con otras valiosas personas entre ellas José Torres Vásquez, ex rector de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP), que la ayudó mucho y por quien sentía un aprecio muy grande. Norma grabó un CD con los ícaros que ella utilizaba en sus sesiones de toma de ayahuasca o en las curaciones que conducía.

Una vez alguien sonrió incrédula, fue en Chile, que no conocían el término shamana (sólo shamán), y se justificaba por que no comprendían cómo una mujer podría ingresar a tareas sacerdotales del ministerio de la medicina y la naturaleza. Fue esa expresión después que comenté las grandezas de esta mujer y su sabiduría. No fue más allá de la educación en el quinto de secundaria pero trataba como una experta académica los temas médicos tradicionales, destilando su fusión con las plantas medicinales.

Nunca me asustó el término shamana y el trabajo de Norma, por que creo que shamana es la ejecutante que utiliza las bondades de las "plantas de poder" y las fuerzas espirituales para curar y hacer el bien. Norma hizo el bien, de allí el cariño que siente mucha gente por ella en todo el mundo.

Norma fue toda una figura valiosa que se ubicó entre lo real y lo ficticio y eso inspiró al periodista Enrique Rodríguez Morales que hace de ella uno de los principales personajes de su novela, aún inédita. Allí es una notable sacerdotisa, que se trasladada espiritualmente hasta un gran país donde se hace carne para ponerse ante los dos más poderosos hombres del mundo que disputan su hegemonía con el uso de las armas nucleares y ahí los orienta con dulzura (como lo hacía Mahatma Karamchand Gandhī) para conducirlos al final de las diferencias que -en el imaginario de la novela- estaban llevando a una conflagración mundial. Ella en la trama es el mismo personaje que fue en vida: La Estrella de la Ayahuasca.

Conversé con ella la última vez en mi domicilio en Lima, acababa de bajar del avión que la trajo de Europa; fue de noche y con aire frío, pero vi a Norma con un entusiasmo tan cálido que desbordaba sin límite. Reímos y hablamos de su más reciente vivencia en el viejo Continente y de sus proyectos. Nos despedimos después de la medianoche y jamás pensé que esa sería la última vez que estaríamos frente a frente.

Sentado ante esta máquina en la que ella también escribió, aflora en mi mente su desbordante emoción. Sentía que el triunfo buscado desde su infancia de extrema pobreza había llegado. La última noche, que fue la del 7 de septiembre, me entregó un manuscrito que contenía su redacción durante el vuelo de Ámsterdam a Madrid y de allí a Lima en la que reunía parte de su pensamiento. Me había solicitado que lo revisara para incluirlo en su biografía.

En el papel escribió de “puño y letra” que “las mujeres peruanas, en especial en la Amazonía, han sido marginadas en el manejo de la ayahuasca; esas tareas siempre han estado reservadas para los hombres, pero fui la primera y quizá la única que he luchado por romper con el patriarcal ejercicio y lo conseguí al pasar esa barrera machista por que siempre estudié y supe que las plantas como la ayahuasca, chacropanga y chacruna son femeninas.”

Norma fue deportista, en desmedro de su baja estatura y su esmirriada figura jugó básquetbol. “Llevaba la distinción de capitana y el 15 en mi casaquilla”. Fue ciclista de competencia local y nadadora.

Hay mucho por escribir sobre esta mujer. Norma ha muerto y como ella escribió y me confesó que “la muerte camina cerca de la vida”, sentía que en cualquier momento la alcanzaría. Sé mucho de ella, me habló tanto de su vida y queda en mí el borrador del guión del documental para televisión que debía producir con ella misma. Hay mucho por hablar, desde su nacimiento que ocurrió una tarde, lluviosa como la mañana de su muerte, del 11 de noviembre de 1944. Un rayo cayó al fondo del río Itaya y en ese instante – delante- en una pobrísima choza de Belén nacía Norma. La misma niña que para ayudar en los alimentos de su humilde hogar hizo mil cosas como lustrar zapatos, juntar botellas para venderlas, fue canillita voceando los periódicos por las calles de Iquitos. Lavó platos en las naves fluviales que llevaban contingentes de soldados rasos y lo hizo para ganarse los alimentos.

Se ha paralizado el corazón y el cuerpo de Norma Panduro, la gran sacerdotisa amazónica ha partido físicamente. Nos queda su figura franca, de esa persona sincera que nunca dejó de hablar de la muerte. Sus célebres palabras sobre la parca se escribieron así: "que el día que yo muera que bailen las shacapas al son del silbido y canto de los ícaros. Que escuchen mi hija y mi madre desde el cielo y que vengan a mi encuentro para ir abrazadas en la liana de mi ayahuasca".

Norma, DESCANSA EN PAZ.
Nota: Las fotografías que acompañan la nota, aquellas realizadas en exteriores corresponden a su visita reciente a Holanda.

NUESTRA MADERA CON OTRA CARA

En una de esas tardes grises y frías del invierno limeño, acudí al Museo de la Nación para apreciar una de las exposiciones sumamente simpáticas e interesantes. En uno de los sótanos de este monumental edificio, me encontré con “Los Dones del Sol” que es presentado por “Arte en Madera” que es un cúmulo de riqueza artística hecho belleza sobre madera llevada de la selva contra la corriente de los ríos andinos.

Las obras son espléndidas, son la inspiración esculpida, son tallados de puro arte a través de proyectos que cumple la misión católica italiana en Perú conformando “Artesanos Don Bosco Perú” que lidera el padre Hugo de Censi.

La obra de este sacerdote, ahora es algo real y me parece como muy pocas, una herramienta para el desarrollo y crecimiento de familias andinas pobres de la región Ancash.

Hugo de Censi nace el 26 de enero de 1924 en Polaggia, Italia. Procede de una familia humilde pero supera las adversidades y es ordenado sacerdote salesiano en 1952. El padre Hugo es devoto fiel de San Juan Bosco, y como él afirma haber convertido su vida en un peregrinaje por la caridad

Ver tanta belleza en madera, en escritorios, separadores de ambientes, muebles de dormitorio, sala o comedor y tantas cosas hermosas construidas en cedro, caoba u otras de calidad importante me trajo a la mente la necesidad que se impulsen proyectos o programas que fomenten el arte nuestro aquí en la selva loretana, promocionando los productos en los mercados nacionales e internacionales que están a la espera de calidad.

La prédica filosófica de este proyecto, de acuerdo a lo conocido, es la educación que los niños y jóvenes de Ancash reciben en el manejo artístico de la madera, esa riqueza que se acompaña con la luz del conocimiento cristiano.

En la lectura de una de las cartas que hace el padre Hugo de Censi, encuentro sabiduría y filosofía. Es interesante el contenido de algunos fragmentos, pero solamente uno de ellos es el que comparto con ustedes en las siguientes líneas y es el que se refiere a su trabajo sobre los artesanos de San Juan Bosco.

FRAGMENTO DE CARTA

“Para no olvidar que Dios es contra corriente, que Dios no hace las cosas con la medida del hombre normal: interés, cálculo, dinero… si no que es abundante, paciente y gratuito”.

Padre Hugo de Censi

28/9/07

LA VERDAD SOBRE EL DECANO…

Debo confesar que me encuentro serena y gratamente sorprendido por la forma en que me dejé llevar por el relato de un hecho histórico de especial trascendencia para la ciudad de Iquitos.

Hurgando en la web "tropecé” con la edición on line de “Loreto Hoy”, de Fernando Nájar Freyre, y dentro de ella con un sabroso relato de Pablo Carmelo Montalbán sobre el nacimiento del Atlhetic Club José Pardo, uno de los símbolos del deporte o mejor diría del fútbol iquiteño. De esta joya no la “disfrutaré” solo, la quiero compartir con ustedes por lo que la trascripción del articulo completo la expongo a continuación.

ASÍ NACIÓ A.C. JOSÉ PARDO

Escrito por:
Pablo Carmelo Montalbán



…¡Tienes razón Meneleo! ¡Debemos formar otro club!.Es tiempo de que lo hagamos. Así habría verdadero interés para ganar los “match”. Entonces no esperemos más. Nos reuniremos el sábado en la casa de Meza…

Este fue el final de una conversación entre un grupo de muchachos, que todas las noches se reunía en la plaza principal de Iquitos, que en esa época, el año 1906, era sólo un pampón, más o menos despejado, sin otro atractivo que su nombre y su situación céntrica, y tres edificios: la “casa de fierro”, título aplicado por su estructura, y que ambos, edificio y nombre aún subsisten. Al lado opuesto una construcción, que varias veces remozada es el casino de los Institutos Armados, y la Iglesia, con su torre y campanario, de aceptable arquitectura pueblerina, ya desaparecida hoy y que ocupaba el lado norte de la actual plaza principal. La edad de estos muchachos fluctuaba entre los doce y los diecinueve años. Los más eran escolares y algunos ya se dedicaban al trabajo.

Muchos de ellos practicaban el deporte en general y especialmente el fútbol en el Sport Club, institución deportiva que fue organizada en la postrimerías del año 1904, en el que figuraban los hermanos Alex, Miguel y Víctor Besso, los hermanos Víctor y Rafael Israel, Alejandro Fry, que en Lima fuera socio del Lima Cricket Fútbol Club, en 1898; Eduardo Stevens, de la Universidad de Oxford, José Toledano, Arturo Cases, Samuel Laredo, David Abecasís, Carlos Marchetti,Hubert Harding, Saverio Popolizio, Pablo Morey del Águila, Francisco Texeira, Alejandro Arias, Rogelio Carrera, Doroteo Arévalo Bernales, Emilio Vizcarra, Alfredo Cortéz, Bernardo Dávila, Juan Olórtegui Villacorta, Juan Pablo Quiñe, Abel Toledo Ocampo, Luis Medina Pinón, Roberto Zumaeta, César Hernández y muchos otros, cuyos nombres se han perdido en el polvo del olvido.

De antes no se tiene noticia concreta de prácticas deportivas, no obstante saber de la existencia, entre 1900 y 1902, de un club denominado Alianza, de cuyos gestores tampoco se tiene conocimiento. Se atribuye a Pablo Morey del Águila y los hermanos Israel, tanto la formación del Alianza como del Sport Club, asegurando alguien que los del Alianza jugaban al fútbol con la primera pelota traída por Rafael Israel al llegar a Iquitos. Así, en 1904, nace el Sport Club. En Lima, en diciembre de 1893 se fundó el Unión Cricket, y en diciembre de 1897 el Lima Cricket Fútbol Club

Las actividades empezaron a desarrollarse entre la plaza principal, que describimos, y un solar cercano en el que hoy están construidos parte de la Iglesia matriz y los almacenes Power de la calle Arica.

Cuando en aquel mismo año llegó a Iquitos Doroteo Arévalo Bernales, egresado del Instituto Comercial de Lima, en el que había integrado el equipo de fútbol, quien además de sus implementos deportivos y tres pelotas de fútbol, traía un desbordante entusiasmo, se incorporó de inmediato al grupo de jóvenes del Sport Club, y extendieron sus actividades a un terreno en la calle Morona, de propiedad de Herman Augustini padre, donde actualmente está ubicada la Urbanización Jardín, que entonces tenía por nombre “El Bembón”.

El entusiasmo los encaminó a una mejor organización y quienes en un principio sólo acudían como espectadores, terminaron incorporándose a las nuevas prácticas, olvidando el pasatiempo de la época: el juego de los centavos, la pirca, la volteada, la catina…

Es lamentable no contar con fuentes de información acerca de las actividades de los miembros del Sport Club, que por cierto debió ser muy interesante. No existía el periodismo deportivo. Pero, se sabe que en los dos años que precedieron a la fundación del José Pardo, además del fútbol se practicaba el cricket, de genuino origen inglés, el atletismo en todas sus manifestaciones, el tiro al blanco y otros ejercicios encaminados a la cultura del músculo.

Pero el Sport Club, constituido en su mayor parte por jóvenes de la “sociedad” de Iquitos, se reservaba el derecho de admisión de socios, de suerte que muchos no podían ingresar como tales. Por otra parte, muchos se habían dado cuenta de que las competencias sólo entre ellos, sobre todo el fútbol, carecían de emotividad, de espíritu de lucha y de estímulo.

Cuando algunas veces, tripulantes ingleses de las naves que quincenalmente llegaban al puerto, alternaban con ellos en sus ejercicios, se despertaba en sus ánimos un deseo de superación y el propósito de hacer ver sus habilidades. Pero, no había oportunidad de concretar ninguna competencia que pusieras de relieve ni las condiciones ni la preparación de los noveles deportistas.

Así llegó el año 1906. El entusiasmo parecía apagarse en el Sport Club. Pero, una nueva oleada de muchachos seguía sus prácticas con entusiasmo. No intervenía siempre por las limitaciones que imponía la institución, pero, los socios amigos los alentaban. Otros se sentían fuera de su ambiente por pertenecer a distinto nivel social.

En las reuniones vespertinas que tenían en la Plaza cambiaban esas impresiones, comentaban los ejercicios y sus incidencias y discutían sobre esa situación, que despertaba una especie de estímulo entre quienes se sentían desplazados, sin oportunidad, y otros que con visión organizadora alentaban la creación de otro grupo que dirigiera sus propios destinos y rivalizara en las competencias con el Sport Club.

Y aquella noche, cuando se retiraron a sus casas los jovencitos de la charla, quedaron convenidos en reunirse el sábado 1 de setiembre en la casa de Meneleo Meza López, situada en la calle Itaya N°106, hoy calle Ricardo Palma N° 368 .

La elección del sitio para la reunión no fue tomada al azar. Meneleo Meza era un joven de 18 años, recién graduado como preceptor auxiliar en el Centro Escolar N° 161 que dirigía el señor Valentín Herencia; no practicaba el deporte porque su constitución física no le favorecía, pero en cambio poseía una extraordinaria habilidad para organizar y dirigir, así como una gran ascendencia y simpatía entre sus compañeros y amigos, quienes se contagiaban de su entusiasmo y se dejaban arrastrar por su elocuente y cálida palabra. Le tenían una especial estimación, que se traducía en respeto a sus opiniones y autoridad, lo que ponía de relieve sus dotes de líder.

Muchos fueron los invitados a la reunión, pero no todos asistieron. Algunos, quizá porque no dieron al acto la importancia que al cabo de los años tendría, y otros acaso porque se olvidaron, y así, sólo concurrieron 17, pues, los otros 3 de los 20 fundadores, fueron los hermanos Meneleo, Braulio y David Meza.

Casi todos, como se dijo antes eran escolares. Los de mayor edad eran Doroteo Arévalo y Manuel Hidalgo que tenían 19 años; los menores eran Manuel Córdova Ríos y Arturo Pereira Seguín, que tenían 13 años; Nicolás Zanetti, Antonio Cruz Pérez, Alfonso Bartra del Águila y Julio A. Urrunaga tenían 14 años; Juan B. Rojas Torres (Juanito Rojas como cariñosamente ha sido llamado siempre), David Meza, Hibraín A.Vásquez, Leonidas Avendaño y Enrique Zumaeta Arana tenían 15 años; Arnaldo Suárez Floret, Ricardo Montenegro, Santiago Moncayo y Braulio Meza tenían 16 años; 17 tenía César A. Mesía y 18 Germán A. Tejada. Y entre ellos celebrose la histórica sesión de fundación.

Es digno de admiración que ese grupo de muchachos, dando prueba de tener madurez mental poco común, abordara con tanta seriedad, orden y cordura una iniciativa que a través de los tiempos habría de cobrar gloria y prestancia. Y como una demostración de que todo lo hacían con elevado sentido patriótico y social, adoptaron acuerdos que constituirían a la par que los cimientos de la flamante institución, el sello de su personalidad y altura cívica, pues no obstante su corta edad demostraron que vivían la actualidad de la patria, reconocían la trascendencia social de la creación de la Escuelas Fiscales y los beneficios que aportaría la Ley de la enseñanza elemental obligatoria gratuita recientemente promulgada por el gobierno de José Pardo Barreda.

Es poco probable que estuvieran animados de sentido político, pues aun los mayores estaban dos años distantes para gozar de sus derechos cívicos. No fue pues, evidentemente, el calor de la política lo que influyó en la unánime aprobación del nombre para la novel institución.La denominación Athletic Club fue propuesta por Doroteo Arévalo e indica la esencia y principio de constitución del club. Meneleo Meza pidió que se agregara José Pardo, como una expresión de gratitud de la juventud de Loreto, por los beneficios que había recibido con la implantación de las modernas Escuelas Fiscales.

En la denominación Athletic Club, se deja notar la influencia, que como en todo orden de cosas tenía la mayor y más fácil vinculación con el extranjero. No es pues extraño que fluyera un término inglés, en su castiza expresión para aplicarle a una institución deportiva.La elección de la junta directiva, hecha en votación secreta, dio el siguiente resultado:Presidente Meneleo Meza, Vicepresidente Leonidas Avendaño, Secretario Hibraín A. Vásquez, Tesorero César A. Mesía, Capitán de juegos Doroteo Arévalo Bernales, Vocales: Santiago Moncayo, Arturo Pereira, Arnaldo Suárez, Alfonso Bartra del Águila, Cobrador y citador Ricardo Montenegro. Unánimemente acordaron el pago de un sol como cuota mensual, y dos soles como cuota de ingreso e inscripción, y como acto final los electos ofrecieron el juramento de estilo , poniendo en evidencia la seriedad del procedimiento y su hondo sentido de responsabilidad; todo lo que consta en el Acta de Fundación, documento histórico con que se inició la vida institucional del Athletic Club José Pardo, que lleva la firma de Doroteo Arévalo, que actuó como secretario y visto bueno de Meneleo Meza como presidente. ´
En el curso de los días siguientes ingresaron como socios Daniel Ruiz y Jaime Morón de 16 años; Santiago Flores Pinedo de 17; Jerónimo Pereira de 11; Carlos Pérez, Helí Ríos y Gustavo Torrejón de 15 años; Fernando Ayarza de 14 años. Todos hasta el 15 de diciembre en que se realizó la segunda sesión.

24/9/07

EL AGUAJE NUESTRO DE CADA DIA

Desde que tengo uso de razón, en mi esquema alimenticio no faltaba el aguaje como uno de esos deliciosos manjares que fueron fortaleciendo mi cuerpo, alimentándolo de vitamina. Había muchas formas de darle curso a esta fruta. Los muchachos buscábamos encontrar el adjetivo que la ubicará, entre el más próximo, al exacto que le correspondería a la amarilla fruta de sabor peculiar.

En casa mi madre encargaba a la tía Luisa la preparación del aguaje en refresco que se servía espesa y con suficiente azúcar que la hacía incomparable. La aguajina, el refresco de aguaje es para mi incomparable. De la misma manera en que lo disfrutó el cantante y autor Ricardo Montaner, no tan famoso como hoy, tomándolo muy helado en una de las mesas del mercado Modelo, de la calle Nanay, con quien anduvimos las arterias de Iquitos en los días en que los loretanos gozábamos de uno de los últimos Festivales Internacionales de la Canción de la Amazonía (FICA).

El aguaje de entonces, allá en los años 60s, lo disfrutamos de muchas formas. En chupetes, helados (de El Trébol, de La Favorita o en la carretilla de don Bensho Reátegui) de la esquina de Brasil con Próspero. En pasta dulce que lo expendían en lugares dispersos de la ciudad. El aguaje no se vendía pelado como hoy en que le dan su “valor agregado”; se vendía entre otros lugares en la calle Aguire, en la plaza 28 de Julio, en la curva frente al jirón Huallaga y lo hacían en las noches. Los aguajes nos entregaban con cáscara y en bolsas de papel. Costumbres aquellas.

Recuerdo una de esas tantas tardes, más o menos adolescente yo, junto a mi primo-hermano Roberto Cárdenas Vela, ahora allí en la lejana Anzoátegui viviendo en las cercanías del Caribe venezolano, nos sentamos a comer unas cuantas decenas de aguajitos que nos dejaron los dientes adormecidos y el estómago con la suficiente cantidad de gases para elevarnos hasta cerca de las nubes. Así como nosotros en medio de los diablillos de nuestra picardía. Muchos adolescentes, jóvenes y adultos, hombres y mujeres, se entregaron, se entregan y lo seguirán haciendo al imperio de la delicia del aguaje.

En torno al aguaje se han extendido una serie de aventuras y propiedades, inclusive se le atribuyó al fruto riquezas y virtudes como la de poseer hormonas femeninas que hacía al hombre que lo comía con bastante frecuencia un ser afeminado. Los loretanos somos quizá todo lo contrario y así nos sentimos los que nos “soplamos” decenas de aguajes por sentada.

Lo cierto es que el aguaje no es una leyenda, es una de las ricas frutas de la Amazonía peruana y es realmente una de las divinidades, adjetivo éste que emplea uno de sus investigadores más tercos que es Roberto Rojas Ruiz. De esta palmera se rescata todo, nada se salva, todo sirve.

Qué puedo decir del aguaje?. Pues, que sus frutos son altamente nutritivos ya que contienen proteínas, grasa, vitaminas y carbohidratos. Nosotros disfrutamos del aguaje en las ciudades, pero en realidad es el soporte de la cadena alimenticia de animales y humanos, en medio de la selva por lo que los antiguos yaguas, los que sobreviven lo llaman "la madre de la floresta" y el "árbol de la vida", considerándolo un símbolo de la inmortalidad.

La palmera del aguaje nos provee de tantas delicias, inclusive derribado, muerto. Del tronco se obtiene el "suri", un gusano blanco y gordo que al ser frito se convierte en un alimento sabroso y altamente nutritivo en las zonas rurales. Mi amigo, el desaparecido arqueólogo culinario Nick Paine, en un reportaje que hice para la televisión peruana a través de Panamericana ante las cámaras -las de él y la mía- me invitó a comer suris en forma de anticucho; no me quedó otra que meterle diente… y que sabrosura que me perdía, ya que en casa mi madre una noble mujer citadina no aceptaba que chicos o mayores nos alimentáramos de semejantes antojitos.

El aguaje es una fruta emblemática de la selva peruana y se desarrolla en pantanos a los que conocemos como aguajales. En estas extensiones que cubren más de 6 millones de hectáreas en la Amazonía peruana, de las cuales cerca de 3 millones son de rodales puros, con una densidad superior a 250 palmeras por hectárea, viven animales que hacen de éstas áreas su hábitat como el lagarto negro, la anaconda el ofidio más grande de la Amazonía y típico de los ambientes acuáticos; la sachavaca que tiene en esta fruta su principal alimento; el sajino, la huangana; lechuzas de muchas variedades y los guacamayos.

El aguaje tiene un alto contenido de pro vitamina A (beta caroteno, 30- 300 mg/100 g9 en pulpa. Su aceite representa el mayor contenido de vitamina A en el mundo. Esta fruta regula el contenido de vitamina B y C y tiene un valioso contenido de minerales.

Su consumo, solamente en la ciudad de Iquitos, de acuerdo a las estadísticas podría superar las 12 toneladas diarias para distintos usos, desde las ventas a granel en las esquinas con nuestras clásicas aguajeras que en bandejas se la pasan buen tiempo pelando la fruta para venderlas con suaves baños de sal de cocina. Ahora el aguaje se vende solamente en el día y no en las noches como recuerdo en los años 60s.

Del centro del tronco se obtiene un almidón comestible. Asimismo, se hace drenar una sustancia azucarada de la que se hace una miel de aguaje que se aplica en el tratamiento de personas anémicas y que requieren de dietas energéticas.

El aguaje es una especie de uso múltiple, todo vale. De las hojas se obtienen el material para fibras empleadas en artesanía. Muchas personas alistan la cobertura de sus viviendas con las hojas de la palmera. Las hojas se usan directamente en el techado de viviendas rústicas. Parte de las hojas son utilizadas en actividades y obras de bellas artesanías.

El cogollo, se corta para extraer la savia dulce que se consume directamente fermentado como una fina bebida alcohólica, que algunos dicen que no tiene qué envidiar al tequila mexicano.

No soy un experto en asuntos de este tipo, pero por tanta delicia el aguaje me llevó a leer sobre sus generosidades y para poder explicar que de esta planta todo lo que tiene nos puede servir. Inclusive la semilla, es utilizada molida para mezclarla con alimentos para ganado vacuno y porcino. Y si es que a esa semilla queremos darle otro uso, ya hay personas que la emplean en construcción civil, reemplazando al cascajo para dar cuerpo y alma al falso piso de concreto.

El aguaje tiene un sabor peculiar que no sabría explicar cuál es; pero lo que si sé que para nosotros los selváticos es un manjar que diariamente disfrutamos, muchas veces con gula irresistible.

MANUEL BURGA EN SU MOMENTO FINAL

Una andanada de críticas llovieron sobre el presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Manuel Burga Seoane, cuestionando su gestión y el facilismo con que disponía los recursos de este organismo rector del deporte nacional.

A esta situación se sumaba la crisis en el balompié peruano que no logra su clasificación a un torneo mundial desde 1982, es decir hace 25 años que no sabemos qué es participar en competencias de estas características. Burga fue blanco de tremenda responsabilidad por resultados, manejos y -es más- del escaso crecimiento de los clubes de la llamada liga amateur del país.

Burga es parte de la FPF desde 1992, y fue elegido por los dirigentes de federaciones departamentales como presidente el cuatro de octubre del 2002. Aunque yo particularmente lo conozco en temas del fútbol desde mucho tiempo donde fue funcionario de este organismo. Siempre estuvo en medio de los tantos viejos nombres y hombres, entre los que se cuentan los Quintana, Begazzo y otros sempiternos “magos” del fútbol nacional.

El Consejo Superior de Justicia y Honores del Instituto Peruano del Deporte (IPD) sancionó con cinco años al directorio de Burga por no adecuar el estatuto de la FPF a lo dispuesto por la Ley de Promoción y Desarrollo del Deporte, pero esa es una causa formal para demostrar la coraza que se maneja este directivo y sus acompañantes. Hace rato que le tocaron la puerta para invitarle a dejar su cargo, pero él se atornilla por que son más deliciosos los intereses que administra, los viajecillos por el mundo y sus viáticos, los honores y el manejo de dinero que le llega a esta Federación. Gollerías que pesan mucho más y que para él tienen más valor que lo ético.

A Burga Seoane le han dicho de mil maneras, en mil idiomas y miles de veces que debía dejar el cargo, por que su fórmula no le ha hecho bien al fútbol de nuestro país. Nada pudo hacer en la llamada liga amateur, en el Perú seguimos llorando la descategorización (entiéndase por rebaja de categoría y nivel ante los países vecinos), los eslabones no están bien definidos, seguimos asistiendo a una decrépita Copa Perú y a incompetentes procesos de formación de nuevas figuras.

La Federación Peruana de Fútbol no está bien. Ni la buena actuación de los “jotitas” en el Mundial de Corea le da galardón ala gestión Burga. Si bien las mentadas de madre y las poco dulces palabras de opinión del periodismo especializado han quedado suspendidas hasta no se cuándo, eso no significa que haya paz en esta organización que aguarda elecciones para su directorio.

En esta postulación siempre asoma la figura del espigado dirigente Manuel Burga. No se calla y sigue hablando al oído a los electores. Sigue diciéndoles sin muchas palabras pero con algunas gratificaciones a crédito, que deben votar por él y sus directivos. Burga no se duerme, por que quien tiene enemigos no lo hace.

Lo que se viene buscando es consagrar el voto universal y secreto de todos los actores del balompié peruano, es decir de los que componen el cuerpo de la Federación Peruana que no son otros que todos los clubes, sin distingo, sean éstos de la tercera o de la primera amateur de la liga más distante o remota del país o el mejor dotado económicamente de cualquier ciudad cómoda del Perú. Todos tienen parte en la torta de la Federación y por lo mismo tienen derecho a elegir a sus autoridades.

Las elecciones de la Federación está en manos de quienes representan a las Federaciones Departamentales, algo equivocado y que facilita el manipuleo y tuerce la verdad de las intenciones de quienes viven el cada día de forma muy difícil, haciendo patria a través del deporte, es decir de los dirigentes de base que no tienen dinero a veces ni para el curichi con que deben refrescar a sus futbolistas después de los entrenamientos o los choques oficiales. Ellos deben tener voto, ellos deben elegir. Ahora corresponde forjar un nuevo destino para el fútbol. Ahora debe decidirse legalmente la votación para las autoridades que dirigirán la Federación Peruana en los próximos años mediante el voto de cada uno de los dirigentes, o sus representantes, de los clubes del país.

Si Burga se ha vuelto ciego, sordo y mudo ante las sugerencias de cambio, y por el contrario ha decidido activar argucias para su reelección buscando el voto de sus “amigos” de las Federaciones Departamentales, es momento que deje de pensar en sus particularidades y dar el paso responsable a lo colectivo que puede llegar con otro grupo directivo capaz de entregarnos mejores resultados de gestión. Ese es el peligro de la elección con solamente los votos de los presidentes de las Federaciones Departamentales, a quienes es fácil convencer para lograr sus votos, a cambio de futuras o presentes dadivas, algo que puede hacer el actual presidente de la Federación Nacional. El fútbol no es cosa de algunos, es pasión de muchos y en el Perú nos deben mucha emoción, por lo que creo que Manuel Burga debe poner un paso al costado con los votos concientes de quienes deban sufragar en las próximas elecciones.

22/9/07

SIN ODIOS, ENCONOS NI VENGANZA CONTRA FUJIMORI

Bien hizo el cardenal Juan Luis Cipriani en convocar a los peruanos para que dejemos de lado los odios, los enconamientos y las venganzas debido a los procesos judiciales que enfrentará el ex presidente Alberto Fujimori en el Perú. Aconsejó que "Es difícil, pero el país requiere de una mayor madurez".

Se transpira mucho rencor en nuestra sociedad, infelizmente alentado por algunos líderes de opinión que de forma descuidada adelantan juicios y desnudan pasiones cuando apresuran sentencias y otras alusiones que consuman lo que se prejuzga. Es esta hora, el momento de la serenidad y la conciencia de que lo que se viene desarrollando es histórico, por que nunca antes se ha dado la extradición de un presidente de la República para ser juzgado por lo delitos que se presume haya cometido, solamente eso. Cualquier otra cosa se podrá conocer y validar al final del proceso que se le sigue por todo lo que se le acusa.

Los diarios, todos o casi todos, encabezan portadas y noticias con alusiones exageradas y por demás cargadas de resentimiento. De la misma manera en que utilizan su verbo algunos políticos y vividores de la política que buscan protagonismo en este escenario en el que debe prevalecer es la serenidad y la responsabilidad, a fin de fortalecer el valor de las instituciones y liberar la aplicación correcta de sus funciones, como podría ser el que deba cumplir el Poder Judicial.
La exageración de los términos utilizados en contra del ex presidente Alberto Fujimori por parte de los dirigentes de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh) constituye una afrenta a la objetividad. Igualó al ex presidente con delincuentes genocidas como Abimael Guzmán y otros de la misma gavilla, algo que es extremo. Esta organización que actúa desigualmente para su defensa, nunca se ha pronunciado a favor de las víctimas del terrorismo que lucharon la seguridad y la paz nacional (entiéndase militares, policías, civiles entre ellos ronderos voluntarios), sin embargo hace alarde de sus constantes defensas a personas triste e infelizmente asesinadas, que son los menos de este país. La balanza de la equidad no existe y ahora solamente levantan la bandera del genocidio.

Fujimori tuvo un gobierno para muchos discutibles y una conducta que siempre se nos ha mostrado como propia de dictadores prepotentes, aplastantes y hasta genocida. Corresponde ahora que la justicia realmente sea administrada debidamente; será esa actitud la que nos enseñará a ser mejores ante el mundo y fundamente entre nosotros.
Tanta es la equivocación de las actitudes y el manejo de los medios de comunicación que durante el relato en la televisión, un cuestionado periodista comentaba transmitiendo en directo la llegada del extraditado presidente, diciendo que “éste es el último vuelo que dará (Fujimori) en su vida….”, expresando de esta manera una pobreza de la objetividad que realmente es detestable y que mucho daño le causa a los medios de comunicación en su rol social de informar correcta y expresarse adecuadamente.

En mi parecer, el viaje final de esta extradición fue muy bien manejado por el Gobierno peruano, evitándose el circo que preparaban los enemigos y los mismos fujimoristas. Se cambió el escenario de llegada, se trabajó de tal manera para no permitir que las cámaras fotográficas o de vídeo hagan show y escarnio sobre la figura del ex mandatario. Al momento que descendió en Las Palmas, vehículos de bomberos o portatropas se interpusieron con mediana sutileza para impedir que las cámaras llegaran a Fujimori y sus acompañantes. Una correcta faena que parecía contribuir a aminorar el espectáculo.
Luego de ver la llegada de Fujimori, me queda la sensación de una profunda frustración que ocasiona el sentimiento de atraso en que vivimos, todo porque fundamentalmente tenemos un clima de denso negativismo y odio que han sembrado los menos que son los que más nos pueden estar haciendo de tontos útiles.

Es por eso que me adhiero a las palabras de llamado que hizo el Cardenal Cirpirani, para que se deponga el odio, el rencor y los enconos, en plena conciencia de que "Comprendo que es una tarea casi imposible, pero la verdad es lo único que beneficia y sana a la gente. Todo lo demás alborota los espíritus".

21/9/07

LA EXTRADICION DE FUJIMORI

Alberto Fujimori gobernó el país en sus 10 años más difíciles. Lo encontró virtualmente quebrado y caótico, tenía una economía con una hiperinflación enloquecida y con el terrorismo a punto de tomar Lima por asalto. Cuando en medio de tempestuosidades políticas tuvo que abandonar el país bajo el pretexto de una gira de trabajo presidencial, y desde la lejana Japón de forma anticonstitucional, mediante un fax renunciar a la primera magistratura del país, todo olía mal. En ese momento las presiones hacían destilar corrupción, haciéndose conocer la dependencia informal y prepotente de los demás Poderes del Estado de un Gobierno hegemónico que conducía Fujimori desde el Ejecutivo, inclusive la prensa ya había sido sometida al dinero. Pero, ya éramos poseedores de paz social y estabilidad económica y financiera.

A partir de ahí el negocio de los políticos fue culpar de sus incapacidades al nikei. El desaparecido presidente Valentín Paniagua y el mismo presidente Alejandro Toledo utilizaron hasta el cansancio términos como “corrupción” y “andamiajes” de persecución, en vez de gobernar adecuadamente el país. El primero fue simplemente un gobernante pasivo, inocuo que terminó su gobierno de transición sin mayor trascendencia y Toledo en medio de los vientos atenuados de la oposición con un periodo de mantenimiento de la estabilidad económica dejada por el chino en su gobierno fujimontesinista.

El ahora extraditado Fujimori, injustamente fue reconocido con poco ruido y con mucha discreción por los políticos por haber logrado la paz social del país acabando con el terrorismo que hizo su feudo en casi todo el territorio de la República, destruyendo infraestructura pública, privada y asesinado a miles de peruanos en ciudades, pueblos, villorrios, aldeas y caseríos.

Le amontonaron de acusaciones, siempre con el aliento interesado de los políticos, por artilugios y malas artes cometidas o ejecutadas por el siniestro asesor Vladimiro Montesinos Torres, los que al final se fueron desvirtuando. En nuestra región, en Iquitos fundamentalmente una mentada a la madre es un piropo infantil comparado con el estigmatizante adjetivo de fujimorista. Ser fujimorista era y es algo así como delincuente demasiadamente probado, hereje y enemigo del pueblo o traidor, término que los militantes del Frente Patriótico de Loreto ha ubicado en su lenguaje como su palabra preferida. De todas esas acusaciones que suman poco más o menos 40 y que utilizaron de indicios contra el chino para acusarlo y extraditarlo, se han reducido a 13 y finalmente la justicia chilena consideró que de esos 13, son solamente 6 los casos válidos para su juzgamiento.

El ex presidente Fujimori llegará al Perú, aunque diga que esto estaba planeado, que era su deseo enfrentar a la Justicia peruana y la oportunidad de reencontrarse con el pueblo, con su pueblo, como él lo dice; tendrá vigente, despierto y en sus horas de medio sueño, la dolorosa sensación de acabar sus días entre rejas.

En mi parecer, en esta extradición hay mucha injusticia en la bulla y el circo de la política que por muchísimos años utilizó los psicosociales, inclusive en los años del fujimorismo que si no fue el creador fue el poseedor del gallardete de reconocimiento al gobierno que mejor los ha practicado, con una inteligencia y dedicación digna de mejor causa. Desde la prensa, hemos cumplido un papel contribuyente, queriendo o sin querer, fortalecer, amplificar o difundir este tipo de shows. Alejandro Toledo trató de encubrir su poca capacidad para gobernar con las cortinas de humo pintadas de acusaciones de corrupción atribuidas al decenio fujimorista.

Este comentario no una defensa de Fujimori, es desde mi punto de vista una mirada real de las cosas, sin rencores y menos con odio. Es tratar de llegar a un entendimiento real de las cosas por que hay tanta insensatez que solamente lleva a confundir a nuestro pueblo, a nosotros mismos. No olvidemos un caso, por más desagradable que pueda resultar Laura Bozzo Rotondo, a esta mujer por increíble que parezca se le envolvió en un escándalo que no tuvo soporte legal. El haber recibido regalos de Montesinos fue su delito. En esa analogía, cualquier obsequió que se reciba obligará a una investigación sobre la procedencia del dinero con que se compró el regalo, escrutando la vida del generoso obsequiador. Se imaginan?.

El presidente Fujimori, ciertamente tiene muchos enemigos poderosos que esta vez se frotan las manos y se aprestan desde el balcón a espectar el proceso, que se espera sea el debido, sin presiones de organismos que viven de estos entuertos como los famosos Derechos Humanos que reclaman cárcel por decenas de años para el ex presidente por los asesinatos de grupos paramilitares, supuestamente ligados al Gobierno, ejecutados en La Cantuta y en Barrios Altos. La justicia debe ser justa. Lo cierto que Fujimori llega no como él dice, deseoso de reencontrarse con su pueblo, sino en la condición de reo para ser puesto detrás de rejas y para enfrentar un proceso donde seguro que dormirá algunos años en la sombra de la cárcel y con sentencia de muchísimos años.

18/9/07

MATILDE: POR LOS CAMINOS DEL BOBO LORETANO

Pronto será un año de la partida de Nick Paine, en su viaje sin retorno y en la estela de su ausencia queda el sentimiento de las personas que han valorado su trabajo de investigación y de servicio a la Amazonía. Discovery Channel y otras cadenas importantes del mundo dedicadas al conocimiento de la naturaleza, la humanidad y la ciencia se han interesado por resaltar la trayectoria del conocido “bobo loretano” y preparan un documental sobre su vida.

Hace unas pocas horas conversé con Matilde Tananta, viuda de Nick Paine, que ante la inesperada muerte del hombre de las comidas exóticas, asumió de manera sorpresiva un liderazgo en la compañía del ex rockero. Mati me llamó desde su residencia en North Hollywod, desde el sillón de gerente del gran estudio que maneja los intereses empresariales del tempranamente fallecido arqueólogo culinario de la Amazonía.

La joven mujer nacida en Loreto, es de mucho temple. Nunca se dedicó a vivir de las holguras de su marido a pierna suelta, sino que aprovechó su tiempo para estudiar y graduarse de maestra de los niños gringos. Eso habla mucho de ella que ahora mismo conduce una labor social impresionante al lado de notables mujeres de la sociedad norteamericana en una ciudad competitiva como Los Ángeles. Allí forma parte de un grupo de mujeres notables del mundo, integrando el Ebel Club, en el que alguna vez estuvo como una de sus miembros la Princesa Diana de Gales. Es decir no hablamos de un club simplemente bueno o exclusivo como muchos sino que de un Club de nivel, de gran nivel, como pocos.

Me comentaba Matilde que actualmente viene alistando un tour que su marido Nick Paine quiso poner en marcha pero que infelizmente no le alcanzó el tiempo. Realizar en algún lugar de la Amazonía un reconocimiento en el que se valore la calidad y las cualidades de nuestros indígenas. Ahora Mati se apresta a efectuar eso mismo, pero con sus amigos (entre los que me enorgullezco encontrarme) con el propósito de presentar un vídeo de la vida del fabuloso Nick Paine, que productores de la Discovery preparan con notable esmero. “Tengo el orgullo por mi tierra, mi familia, mis raíces y por cumplir el deseo de mi esposo que es un deber que lo asumiré con mucho amor por mi selva lejana”, comentó.

Me habló que más de 20 personas del equipo de producción de la corporación televisiva se movilizarán a Iquitos y de allí hasta las poblaciones indígenas para tomar testimonios de estos hermanos a los que tanto ayudó el “bobo loretano” y de quien aún lloran su muerte.

En este documental, se recogerán las palabras de gente vinculada al rock metálico gringo y personajes de grupos que pasaron por el moderno estudio dejado por Michael Panetone (nombre de pila de Nick) entre los que puedo recordar a los famosísimos Red Hot Chili Pepper.

La idea es compartida con otra loretana notable, Jasmín Jesson hija de otro valioso extranjero, Herman Jesson que sirvió a la grandeza turística de nuestra Amazonía. Ambas mujeres no dejan de pensar en lo que mejor se puede hacer para que esta idea sea realmente exitosa.

Matilde aún llora, como muchos, la partida de Nick Paine pero con fibra, digna de admirar se dedica de forma laboriosa a mantener vigente y en crecimiento esta Corporación dejada por su marido en diciembre pasado. Allí está todo en manos de una mujer sorprendida por la adversidad y empujada por las circunstancias a mantener y hacer crecer la gran obra de nuestro querido “bobo loretano”.

17/9/07

LA ZANAHORIA DEBE SER PARA ESCUCHAR MEJOR


Si bien comenté a favor de la aplicación del Plan Zanahoria, alentando al alcalde Salomón Abensur a proseguir con las medidas de ordenamiento en la ciudad, ahora me queda la sensación de que las cosas pudieran ser mejor de las que opiné. La idea es interesante, su aporte a la salud social lo es también, pero algo que más bien le hará al Plan es que se destapen los oídos del alcalde para dialogar con todas las personas que se relacionan con la vida turística y noctámbula de la ciudad, ya que son ellos los que más saben de lo que sucede cuando pasamos la medianoche.

El alcalde lo sabe tan bien como los que hoy protestan, que la economía del empresario privado se sustenta en el movimiento turístico y las actividades locales ligadas a nuestro día a día, o de nuestra noche cotidiana.

Enrique Rodríguez Morales ahora protesta junto a otras personas y lo hace por que cree que es justo su parecer y por que considera que es obligación de la autoridad local, escuchar y dialogar con los que hacen patria y construyen la provincia invirtiendo su billete, lo hacen con su dinero. Kike Rodríguez se siente afectado, tiene voz y valor para salir a decir las cosas que siente, pero él es solamente el rostro de un grupo, no tan pequeño, de empresarios que reclama ser escuchado por Shaluco Abensur. Un empresario no debe ser visto como el que se “levanta” el dinero sino como el generador de riqueza y trabajo para muchos.

Iquitos debe ser mejor, cambiar su rostro y su reputación, en eso estoy de acuerdo y comparto la idea del Plan Zanahoria, pero así mismo considero que este debe ser un primer paso en el proceso que camina a ordenar la vida nocturna de la ciudad. No es lo mismo decir lo que muchos me comentaron de forma personal, que este Plan Zanahoria nos lleva a los más altos niveles de la cucufatería; tampoco, tampoco, pues. Soy de los que cree que se deben efectuar ajustes a la ordenanza municipal pensando que no se debe afectar a nadie y menos a los inversionistas.

Ser zanahorias no es ser sordos ni ciegos, es ser sanos para utilizar todas nuestras facultades y sentidos para de forma lúcida dialogar en procura de fijar los flancos que ahora son débiles, ver de ajustar debidamente sin ahorcar a quienes pueden trabajar con mejores parámetros. Gobernar con el Plan Zanahoria, es un idea magnifica pero podría ser mejor sin que caigamos en el caos que ocasiona una confrontación entre los vecinos. Esto le puede resultar mejor a Salomón Abensur, si es que suma a su equipo de trabajo todas las fuerzas pensantes y económicas de la ciudad para poco a poco ir resolviéndose problemas de seguridad ciudadana y de la salud ambiental.

No me pareció correcta la verticalidad con que se actuó frente a la protesta del Frente que coyunturalmente conformó Enrique Rodríguez Morales. Se buscó acallarlo indebidamente, pretendiendo mostrarle como confrontacional. Tremendo error del alcalde de Maynas y mayor la irresponsabilidad de quienes lo aconsejan, por que el talento de este empresario debió ser aprovechado en su experiencia obtenida en el recorrido de medio mundo y sus deseos (lo que me consta) de hacer de nuestra ciudad el mejor destino del Perú.

El Plan Zanahoria debe ser mejorado con el aporte de personas tan inteligentes que no se encuentran en la burocracia municipal. Es necesario ver qué se puede hacer para reglamentar el funcionamiento por ejemplo de los casinos, donde se bebe licor las 24 horas del día, que funcionan donde se les ocurre instalarse, donde la enfermedad lúdica de innumerables pobres ciudadanos se extiende cada vez más. Este Plan debe ver que en medio de esta ciudad aún bullanguera hay un mundo sórdido donde languidecen hombres y mujeres en el abandono moral y fallecen segundo a segundo la moral y el futuro de niños que duermen en el suelo, tirados en la vía pública a merced de la delincuencia que deambula con la complicidad de algunas silenciosas calles.

El Plan Zanahoria debe ser un buen punto a favor del alcalde sobre el que se sostengan proyectos de construcción de albergues para niños y jóvenes con el fin de protegerlos del abandono moral y construir en ellos los nuevos hombres de nuestra sociedad. Salomón sabe eso. Sabe que esta experiencia es extraordinariamente buena pero que lamentablemente por su sordera producida por los malos consejos, no puede escuchar las voces de quienes sí saben lo que hacen y que le están pidiendo dialogar para mejorar esta zanahoria que aún sigue siendo buena para la salud social de Iquitos.

Salomón Abensur sabe que quienes protestan y quieren diálogo no son los chantajistas y extorsionadores a sueldo, de los muchos que tenemos aquí en Iquitos sino que son ciudadanos de correcta trayectoria que construyen la economía y el desarrollo a fuerza de trabajo e inteligencia y que seguramente llevarán aportes que harán de su gobierno uno digno de los nuevos tiempos de la provincia de Maynas.

10/9/07

EL PUTUMAYO ES COSA SERIA

Viajar por la franja fronteriza con Colombia, deteniéndose un tiempo en cada pueblito y caserío asentado en las riberas del río Putumayo, deja en claro que el abandono en que se encuentran los peruanos es tan grande que hace que nuestros compatriotas de esa zona se sientan rebeldes de su nacionalidad y muestren su rabia haciendo de su cada día, una manifestación de sobrevivencia. El Perú para ellos es la bandera, el DNI y algunos abarrotes de marca peruana, entiéndase algunos abarrotes que llegan desde Iquitos para ser vendidos en bodegas y almacenes que compiten en desventaja con los cacharreros (comerciantes colombianos de embarcaciones fluviales) que navegan por las aguas del río límite vendiendo a mejores precios el producto de la industria del país vecino.

Allí el “Somos libres, seamos lo siempre…” suena a chiste, duele a cachetada y huele a prisión debido a que el peruano nunca ha podido ser libre del doloroso cautiverio del hambre, del desempleo y del sentimiento de abandono de su Estado, de su país, al que insólitamente quiere quizá más que cualquier peruano del resto del territorio patrio.

Esa es la zona más pobre de la provincia de Maynas. Una gaseosa, esa de litro y medio que en Iquitos se compra a 4 soles, fácilmente en El Estrecho (pequeño poblado capital del distrito de El Putumayo) sobrepasa los 10 soles. Por eso es que el poblador fronterizo peruano muerde su rabia como pan del día, y lo hace no por circunstancia sino por costumbre que arrastra desde varias generaciones haciendo más pobres a estos peruanos.

La reciente visita efectuada por miembros del gabinete de ministros del gobierno de Alan García, parece ser uno de esos tantos saludos a la bandera que cual piropo entrega a cada paso de chica linda el galán criollo de la concurrida esquina de los jirones Próspero con 9 de Diciembre en el bullicioso Mercado de Belén. El poblador del Putumayo, a pesar de las mentiras y frustraciones ama el Perú como no tienen idea y creo que lo que hay es una actitud masoquista de amar a quien parece no quererle y al contrario maltratarle. Quién los olvido?. La memoria de ellos y de todos hizo costra en la amnesia de decenas de años de postergación.

Recuerdo los años del segundo gobierno de Fernando Belaunde Terry, en los que los arrebatos integradores mediante vías de comunicación más francas y cortas se proyectó, e iniciándose la construcción de una carretera entre las cuencas de los ríos Napo y Putumayo. La idea quedó en una frustrada trocha, amplia ella, la misma que por lo que pareció inviable quedó sepultada en medio de nuestra agreste selva. Ahí está en mi memoria la figura de un ministro de Transportes arequipeño de quien no recuerdo el apellido, que junto al entonces premier Manuel Ulloa Elías recorrió el Napo llegando a la altura del pequeño poblado de Arica, para mirar de lejitos no más el punto de inicio de la carretera. Eran los tiempos de presidente de la Cordelor, siglas de la Corporación de Desarrollo de Loreto, de ese caballero llamado Juan Pinedo Nájar, en los que lamentablemente no pudieron impulsar hacia un progreso franco a esta zona de frontera.

La tarea siguió repitiéndose en los sucesivos gobiernos regionales y uno más que otro mostraba interés pero poca calidad para la aplicación de programas y proyectos que condujeran a un real desarrollo del Putumayo. Así pasaron la Cordelor, el Gobierno Regional de principios de la década pasada que con el auto golpe de Estado de Alberto Fujimori se transformó en Ctar Loreto y nuevamente el Gobierno Regional, ninguno ha podido sostener un plan de desarrollo de las franjas fronterizas de esta parte del país.

Tantos han visitado esa zona, por una u otra razón, con despliegues de periodistas locales y nacionales para hacer su “número” en la frontera. Los últimos son funcionarios de éste y otros antes, los del gobierno de Alejandro Toledo, han ido “expresando su interés” en desarrollar el Putumayo; y hasta Vladimiro Montesinos en los tiempos del chino, llegó con un espectacular equipo de autoridades del Ejecutivo y militares de todas las graduaciones, pero hasta ahora nada han hecho.

Los gobiernos locales poco han podido resolver el desequilibrio en que se encuentra la vida en esa frontera. En la gestión del alcalde de El Putumayo, Víctor Raúl Reátegui Paredes, se ha presentado un plan interesante. Me pareció quijotesco, de eso comenté alguna vez a Oraldo Augusto Reátegui Segura, uno de los cerebrales asesores de ese equipo municipal, por que era algo así como una golondrina que no podía hacer verano. Al alcalde Víctor Reátegui le hicieron la guerra por todo lado. Le enrostraron temas judiciales sobre donaciones (dicen que las Leyes son iguales para todos y de esa misma manera se aplica en cualquier lugar del país, pero creo que en lo legal la justicia debe ser criteriosa y no cuadriculada). La autoridad encontró la pesadilla en su gobierno y a eso se sumó la politización del clima en esa población fronteriza. Así lamentablemente contribuyen los políticos de Loreto al crecimiento del desarrollo de sus pueblos.

El Putumayo y Teniente Clavero son jurisdicciones distritales empobrecidas, con un alto costo de vida, con servicios básicos inexistentes, con cultura y educación sostenida más por los gobiernos de Colombia y Ecuador en sus escuelas y centros poblados. Es el abandono, la crueldad con que actúa el Estado peruano sobre sus pueblos a los que al parecer de forma burlona llamamos ”fronteras vivas”; creo que viendo como la pasan nuestros hermanos del Putumayo, sería mejor decirles que son los vivientes de las “fronteras agonizantes del Perú”.

Cómo poder desarrollar esos pueblos?. Por qué los colombianos y los ecuatorianos si han logrado un avance importante en esos territorios delimitantes?. La tarea no es solamente de Salomón Abensur como alcalde de la provincia que al parecer desde que asumió su función se ha manifestado interesado en gestionar y llevar progreso a esos pueblos. No es suficiente que sean los alcaldes de esos distritos, ni del mismo Gobierno Regional de Loreto; esa es una tarea del Estado peruano en su conjunto, a los que deben sumarse los Organismos No Gubernamentales y la empresa privada.

Es una tarea compleja, extendida y comprometida. Deben crearse un organismo multisectorial especial, similar al que se conformó para la reconstrucción de las localidades del Sur del país que quedaron devastadas por el terremoto de agosto pasado. Pero esta debe ser una organización que planee a mediano plazo. Es necesario que se focalicen los polos de desarrollo. En El Estrecho o en Güeppí, ubicarse las áreas de territorio suficientes para la construcción de dos de las cinco o seis ciudades en las que el Estado peruano proporcione modernidad, servicios básicos, educación, salud, infraestructura de transportes y bienestar a los pobladores de esta parte del país.

Construir nuevas ciudades que permitan centralizar la inversión del Estado para garantizar el rescate de talentos de la zona y de aquellos ciudadanos que de cualquier parte del país deseen ir a poblar ciudades como las mencionadas y otras nuevas, donde ellos y sus hijos puedan encontrar educación de calidad desde la inicial y hasta la superior para desarrollarse en la vida. Centros de salud y hospitales, telefonía urbana y rural, agua, desagüe, electricidad, radio, televisión deben ser implementados.

La infraestructura educativa es fundamental. En esa frontera hay que potenciar la educación técnica con opciones aplicables a la realidad y exigencias de esa zona. Los hijos de las comunidades indígenas no deben venir a Iquitos para buscar mejorar su formación técnica y profesional, sino que cerca de ellos estará la calidad de centros de capacitación. La idea es ubicar centros poblados modernos y evitar esa absurda atomización de la infraestructura estatal diseminada a lo largo de pueblos muy distantes unos de otros.

Las personas que habitarían estas ciudades no solamente deben gozar de mejores condiciones humanas, sino que se les debe elevar sus niveles de autoestima y con seguridad ese orgullo guardado desde viejas generaciones aflorará en medio de ciudades diseñadas con modernos trazos urbanísticos.

Nada mejor que focalizar fronteras vivas en ciudades con estas condiciones. Para esto la inversión del Estado es impostergable y sobre todo urgente. Mientras, seguiremos pensando que las fronteras vivas son solamente un cliché que forma parte del discurso de los políticos que no hacen otra cosa que disfrazar números y términos para seguir en el mismo cuento del crecimiento económico, así todo seguirá siendo gaseoso.

EL MONUMENTO DE LA PLAZA 28 DE JULIO

Ví levantar el monumento de la plaza 28 de Julio que conmemora el Tratado de Paz, Amistad y Límites suscrito en Río de Janeiro, le dieron una delineación, para algunos muy alta y, para otros que su arte estaría haciendo un pedestal más bajo. Pero allí se levantó; y hasta el año de 1966 a nadie se le ocurrió bajar de su pedestal a la ingente estatua del Protocolo, sino al señor Alcalde Luis Arana Zumaeta, que mediante un acuerdo de la Municipalidad determinaron bajar la estatua conmemorativa de Paz y Límites, sustituyéndola por la del héroe de Arica y Patrón de nuestro Ejército, Francisco Bolognesi.

Todo ocurrió por el hecho de querer modelar, cambiar, arreglar plazas, parques y alamedas al Municipio; y para el señor Arana, el primer cambio debía ser ese de la Paz y Límites; bajarlo y subir a Francisco Bolognesi… pero esto no gustó a nadie, y comenzaron los escritos, los dardos de toda magnitud contra el pensador y excéntrico señor Alcalde. Todos los periodistas escribieron en contra, pero el señor Luis Arana no se amilanó y también con su ballesta, comenzó a lanzar flechazos contra sus oponentes, en este caso más pronunciado contra el Doctor Víctor M. Dávila, a quien contestó en carta abierta. Veamos nada más, unos parrafitos del señor Alcalde al doctor Víctor Dávila.

“Bastante pena me ha causado la lectura de su Carta Abierta y hasta la fecha son muy raras las veces en que una persona se elogia a sí misma en la forma equivocada como lo hace usted”.

“Usted ex parlamentario del quinquenio de la época de Odría habla de democracia. Sabe usted que de conformidad con el artículo 85 de la ley Inorgánica de Municipalidades, el Alcalde está obligado a ejecutar las resoluciones del Consejo”.

“La remodelación de la Plaza 28 de Julio se está llevando a cabo de conformidad con un acuerdo tomado por unanimidad por los señores Concejales que han sido elegidos por el pueblo”.

“Mi pobre doctor, el pueblo de Iquitos no puede permitir que en su Plaza destinada a ser la más concurrida, se ostente un monumento celebrando un Tratado de Paz con un país que nos insulta constantemente”.

“Dentro de poco se perfilará en el centro de la Plaza 28 de Julio, la gallarda figura del Coronel Dn. Francisco Bolognesi”.

Estos dimes y diretes entre el Alcalde y los periodistas trajo como consecuencia la discusión de si bajar la estatua o no. Empecinado el señor Luis Arana dijo que de ninguna manera quedaría esa estatua o monumento en medio de la Plaza más concurrida de Iquitos. Su determinación fue bajarla y así lo hizo. Trajeron para reemplazarla a la estatua de Francisco Bolognesi. Pero las críticas, el pueblo en general, protestó y rebajando un poco un metro y medio el pedestal la volvieron a subir. Y Francisco Bolognesi fue guardado para colocarlo en otra plaza como así se hizo. Hoy día tiene su nombre una gran Plaza. El Monumento al Protocolo de Río de Janeiro, sigue en la Plaza 28 de Julio, a pesar del querer el señor Alcalde Luis Arana. Lo bien hecho, bien está.


SILVINO TRECEÑO RIOS
SACERDOTE AGUSTINO/PERIODISTA/HISTORIADOR
Fallecido 20.11.2000

5/9/07

LORETO REGION PRODUCTIVA PERO… DE VERDAD

Una región productiva es una idea más interesante y mucho más importante, especialmente si es que ésta es el resultado de un programa de desarrollo de una zona geográfica como Loreto caracterizada por sus dificultades expresadas en la llamada calidad de nuestros suelos. Sin embargo, me parece que esa adversidad no es tan determinante para poder impulsar un plan que conduzca a hacer sólido lo que hasta estos momentos puede mostrarse como solamente idea de consistencia gaseosa.

Loreto vive una pobreza económica tal que se compara en el ranking nacional entre las más paupérrimas. Es decir nada edificante para nuestro orgullo amazónico. Tenemos más personas desocupadas que con un empleo regular. La mayor dependencia de la economía de Loreto es de los recursos provenientes de la actividad pública, es decir de puestos dependientes de instituciones del Estado.

Una región productiva en Loreto no me parece una quimera, es una idea interesante como el programa de potenciación agrícola que impulsó en su periodo de gobierno Robinson Rivadeneyra que no tuvo la suerte o la capacidad de un equipo idóneo para impulsarlo hasta el logro de sus metas. La idea fue buena. Los errores condujeron a aquel programa a un fracaso debido a los factores de manejo, de nuestros malos hábitos socio-económicos de la morosidad voluntaria y el perromuerteo clásico especialmente por parte de los beneficiarios. Para no dudarlo, es cuestión de acudir al estado de cuentas en esa cartera de créditos que es más pesada que un collar de elefante. Es decir sacarle la vuelta al Estado en los créditos de fomento, pequeños o medianos, que correctamente conducidos podrían haber dejado una entrada a los mejores momentos de la producción agroindustrial en Loreto, es una de nuestras malas costumbres.

Insisto en la importancia de la idea del gobierno de Iván Vásquez Valera, de conducir a Loreto hacia una producción que mejore sus condiciones económicas. Dar trabajo a los pobladores de las zonas rurales, de los caseríos, pueblos, pequeñas ciudades, capitales provinciales y de la misma gran urbe iquiteña es una tarea muy compleja, dedicada e inteligente. Son esos elementos los que hay que rescatar.

Todas las teorías de negocios son buenas para consultar. Es que la producción conduce a eso, a los negocios y éstos a la riqueza de la familia que no es otra cosa que la base celular de la sociedad. Loreto tiene siete provincias, cada una de ellas con muchas particularidades en su potencial de recursos naturales. En cada territorio hay riqueza que explotar de forma sostenida y responsable. En una zona un producto puede rendir mas que en otro, entonces hay que dar trabajo a esos agricultores en lo que sus tierras puedan producir.

Tenemos que Loreto puede tener vocación productiva agrícola en algunas especies a las que hay que saber explotar y con esto satisfacer necesidades fundamentales de la economía de las familias. Muchos desocupados en las ciudades y en las zonas rurales no encuentran el horizonte necesario para descansar de sus desesperantes preocupaciones que ocasiona la desocupación, sin saber qué hacer y por consiguiente sin saber cómo obtener el dinero que es el sostén de la vida de la familia y la satisfacción de tantas necesidades. Producir es una buena meta y para eso no mirar solamente el engrosamiento de las labores de la ciudad.

La región productiva no debe surgir desde la ciudad hacia el campo. La región productiva no es el maná bíblico, es decir que nada nos llegará desde el cielo, divinamente gratis. Esa región productiva es la generación de un programa que debe partir desde las entrañas de Loreto hacia los grandes centros de comercialización. Y eso será difícil?. No me parece. Lo complicado está en comenzar. Ahí están las torpezas de los primeros pasos y para que eso se supere hay que prepararse.

Honestidad es un valor que debe ser puesto al alcance de quienes postulen la conducción de este gran proyecto de desarrollo. Pero cómo hacerlo?. Cada partecita de Loreto tiene potencialidades que explotar y desarrollar. Loreto debe tener varios estamentos de desarrollo socio-económico y la conjugación de propósitos en el mismo sentido. Todas las organizaciones públicas deben integrarse en aportes. No solamente los organismos regionales sino que también las instituciones del Ejecutivo desde el gobierno central.

Cada provincia es un modulo de desarrollo productivo. Zonificar Loreto en sus áreas aptas para determinados cultivos es un buen principio. Habrán personas que se opondrán a esta teoría, pero lo seguiré sosteniendo por que apuesto por la idea que hay que aprovechar, aunque sea un poquito, los terrenos que se encuentran sin utilizar debido a que sus propietarios no cuentan con los incentivos que animen su tarea agrícola. Los productores de plátano -por ejemplo- explotan sus tierras en extensiones mínimas debido a que no quedan contentos, siempre están insatisfechos luego de vender sus cosechas a los intermediarios, llamados regatones, que les pagan precios escuálidos que los mantienen en permanente pobreza.

Existen grandes extensiones de territorio loretano ocioso, no por que las familias del campo se comporten de esa manera, sino que sienten la frustración del abandono. Una propuesta de establecer franjas agrícolas para productos cuya cosecha tendrá mercado seguro, sirve de aliento al hombre del campo.

Casos los encontramos por todos lados. A lo largo de casi 100 kilómetros de la carretera Iquitos-Nauta, muchas familias languidecen por falta de promoción. La región productiva debe tocar aspectos de este tipo con créditos de semillas, acompañados de capacitación con equipos de técnicos y profesionales que orienten y supervisen el avance de los sembríos en productos que nosotros no damos la importancia suficiente por descuido o dejadez, pero que tienen un gran mercado.

La labor promocional para el cultivo agrícola, piscícola, ganadero en el programa productivo es imprescindible. Esa es una primera instancia de desarrollo que debe ser muy bien cuidada por los equipos de supervisión que para implementar este programa deben crearse sí o sí. Asesorar a las familias beneficiarias para dar uso adecuado a sus tierras es importante con la finalidad de que se cumpla con una buena cosecha y pueda honrar con la devolución de créditos que deben rotar para favorecer a más personas. Una rotación ampliará en corto tiempo el número de beneficiarios, ya que serán más personas y familias las que ingresen a la ruta productiva.

Una segunda instancia en el Loreto productivo, lo constituye la promoción de las cosechas. Dónde se asegura la compra de la producción que garantiza la satisfacción del primer nivel, es decir el productor tendrá dinero, riqueza, educación y bienestar en general. Sobre todo garantía de pago. La compra de la producción no debe hacerla el Estado, se presta a controversias y no asegura mucho la continuidad. El Gobierno Regional debe promocionar el mercado de la transformación de las cosechas, convocando capitales regionales o nacionales, inclusive extranjeros. No hay que actuar con equivocas xenofobias y chauvinismos cavernarios.

Esa no es una tarea solamente del Gorel, es una responsabilidad compartida por todas las instituciones que deben aportar. El promotor principal debe ser el Gobierno Regional con un staff de instituciones aportantes como el IIAP con todo el paquete de proyectos de investigaciones agrícolas, forestales, pecuarias, etc; las Universidades Nacional y Particular como elementos promotores de la tecnología administrativa, la misma Cámara de Comercio e Industrias, el Ejecutivo y las entidades financieras privadas para intermediar créditos blandos, que necesariamente deben ser rotatorios para garantizar la continuidad del programa.

Esta región productiva es fundamental en el desarrollo socio económico de Loreto. Es fuente de trabajo para miles de personas. Es oportunidad para los agricultores y sus familias, los ganaderos, criadores de peces y aves, los transformadores de productos alimenticios, los gestores de las micro, pequeñas y medianas empresas industriales y de comercio. En las ciudades los comerciantes y los empresarios mayores que trasladarían la producción a los grandes mercados nacionales tiene otro rol importante. Es dinero y crecimiento de un Loreto, ahora mismo pálido y empobrecido hasta los harapos.

La confluencia de capacidades para impulsar paquetes de marketing, tecnología y recursos humanos son importantes. Producir, transformar, comercializar para satisfacción de mercados locales, regionales, nacionales y luego en el extranjero es un propósito no muy complicado, pero sí paciente y sostenido que debe emprender el Gobierno de Iván Vásquez Valera, siempre y cuando, verdaderamente necesite cumplir la promesa de hacer real una región productiva.